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sábado, 27 de julio de 2013

EL BARRIO MÁGICO DE IZTACALCO


Más antigua que la misma Tenochtitlan, la población de Iztacalco, fundada en 1309, fue un importante puerto de tránsito para las canoas y trajineras que surcaban el Canal de la Viga para proveer de alimentos a la ciudad de México. Su conformación urbana original, a base de chinampas y canales de agua, se traduce hoy en día en sus calles y estrechos callejones de trazo irregular. Iztacalco significa “casa u horno donde se procesa la sal”, lo que hace referencia a las aguas salinas del lago de Texcoco que rodeaban al islote. Durante su largo peregrinaje por la cuenca de México, los mexicas establecieron su penúltima residencia en el islote de Iztacalco, antes de fundar Tenochtitlan.

 Después de la conquista en 1521, Iztacalco perteneció políticamente a la parcialidad de San Juan de Dios de la nueva ciudad de México. En la época virreinal los franciscanos evangelizaron este lugar, en el cual fundaron el Templo y Convento de San Matías hacia 1564, manejados sólo por dos frailes, pues la población tenía alrededor de 300 indígenas. A fines de dicho periodo, y por su condición de pueblo chinampero, sus habitantes eran sobre todo agricultores, floricultores y productores de plantas de forraje. Aquí se daban chícharos, amapolas, claveles, azucenas, margaritas y rosas de Castilla. En el siglo XIX, Iztacalco dependió del Distrito de Tlalpan en el Estado de México. Para 1900, ya como municipio, formó parte de la prefectura de Guadalupe Hidalgo, una de las seis en que se dividió el Distrito Federal; y a partir de 1929 se convirtió en delegación política.

 Su relación con el Canal de la Viga fue de gran importancia, pues lo convirtió en un lugar muy visitado. Esta vía principal de 1,560 metros de longitud y 30 de anchura, abastecía de alimentos a la capital, transportándolos desde Chalco, Xochimilco y Tláhuac hasta la calle de Roldán, por el rumbo de La Merced. Además, servía de escenario natural para la celebración de una de las fiestas más concurridas del siglo XIX: el Viernes de Dolores, también conocido como la Fiesta de las Flores. Para 1915, y por cuestiones de salud pública, el canal fue clausurado, convirtiéndose en una vía urbana hacia los años treinta.

 En Iztacalco las leyendas son parte del patrimonio intangible. Doña Clara Hernández nos habló de la mítica Llorona: “Dice mi esposo que le salía una muchacha muy bonita vestida de blanco, que iba caminando por el centro en la noche. Todos los trasnochadores la veían y ella los invitaba a seguirla. Entonces varias personas se perdieron. Esa joven se metía de pronto a una casucha en un rancho llamado Siete Árboles, y allá iban los muchachos, y pudieron verla sin ropa, desnuda, pero después se convertía en una calavera con el pelo largo. Muchos murieron del susto, los que sobrevivieron pudieron contar este hecho”. 

La fiesta religiosa más importante de Iztacalco es la Procesión del Corpus. Por lo general comienza a la una de la tarde con el lanzamiento de cohetones y campanas al vuelo. Durante el Santo Jubileo, el 22 de agosto, se juntan todos los habitantes y ponen portadas florales en sus templos. Ésta es una de las tradiciones más sólidas de Iztacalco, heredada de generación en generación. La creatividad se manifiesta en los armazones de madera, la combinación de colores, el diseño de la portada y el hábil manejo de las flores, semillas, frutas, dulces y hasta juguetes que la conforman. Un sitio de gran tradición en el Pueblo de Ixtacalco es la pulquería Los hombres sin miedo, ubicada en calzada De la Viga 765, en el Barrio de San Francisco Xicaltongo.

   

 Fuente visitada mexicodesconocido.com.

sábado, 4 de mayo de 2013

EL CRISTO ROTO DE LA ISLA


El Cristo Roto de la Isla es una escultura localizada en el municipio de San José de Gracia, Aguascalientes, en México. Mide 25 metros y está montada en una base de 3 metros de concreto premezclado y acero reforzado dando un total de 28 metros de altura, edificado en el corazón de la Presa Presidente Calles, en honor al antiguo pueblo Viejo.

 Historia del Cristo Roto-
Sus orígenes se remontan al tiempo de la congregación de indígenas Chichimecas que provenían de inmediaciones de Tepatitlán, Jalisco. En aquel tiempo huían de las invasiones al reino de Michoacán realizadas por los españoles. Se establecieron en las faldas de la Sierra Fría, en un lugar que al paso del tiempo se llamaría de Martha, entre los años 1673 y 1675. En 1928, con motivo de la construcción de la Presa Presidente Calles, quedó suprimida la cabecera municipal, siendo decretada nuevamente en 1934 y confirmado como municipio en 1953.

La pequeña comunidad era conformada por dieciséis familias y subsistía de la caza, la pesca, corte y labrado de madera. Era encabezada por el indio Juan Domínguez. Ésta estaba conformada por hombres, mujeres y niños y su manera de vestir era Nahua de manta, cabello largo, usaban como arma de defensa el arco y la flecha, sus viviendas eran de piedra, barro y zacate. Fueron conformando su pequeña sociedad que comúnmente se les llamaba Jacales.

Dentro de los vestigios históricos más sobresalientes de la historia regional, se encuentran memorias del nombramiento al antiguo pueblo como San Joseph en honor del hijo del rey Fernando VII (Joseph Villaseñor) en 1862.

En la época de Independencia, el Cura Miguel Hidalgo y Costilla llegó a esta tierra dejando una huella imborrable en este pueblo dentro de la Ruta de la Libertad después de haber sido derrotado en el Puente de Calderón, el 19 de enero de 1811. Se refugia en los brazos de este acogedor nicho social por cinco días y posteriormente parte hacia la Hacienda de Pabellón de Hidalgo en dónde se le quita el mando como líder del movimiento Insurgente.

En la vida del pueblo sucedió un acontecimiento que cambió la forma de pensar de los habitantes y que sin duda alguna acrecentó la devoción religiosa en la cristiandad: la llegada del Señor Original, la imagen más querida y adorada por aquellos fieles moradores. Cuenta la leyenda que este Cristo llegó dentro de una caja de madera en una mula. Dicho animal después de vagar algunos días por las calles se dirigió hacia la puerta principal del templo. Ningún arriero era su dueño. Unos hombres al ver al animal afuera de la iglesia metieron la caja al lugar. Al destaparla se sorprendieron al ver lo que contenía: una hermosa imagen de Cristo Redentor Crucificado. Repicaron las campanas para reunir al pueblo, lo llevaron en peregrinación, lo aclamaron con cantos, rezos y oraciones, pedían por sus cosechas y la bendición para sus familias.

En 1926 iglesia y gobierno viven una abierta confrontación, la Guerra Cristera. Fuertes embates de Generales contra religiosos sucedieron en la serranía y en las calles de San José, todo esto por la lucha de un reparto justo de sus tierras. Dentro de este mismo año el gobierno del Presidente Plutarco Elías Calles decide construir la primera obra hidráulica del país, utilizando para ello los terrenos comunales y ejidales. La construcción duró aproximadamente un año, iniciando el 30 de mayo de 1927 y concluyéndose el 30 de junio de 1928. Esta gran cortina de concreto conformaría el Primer Distrito de Riego de Almacenamiento de Agua para la irrigación agrícola del bajío del Valle de Aguascalientes.

Pero el cauce de la Presa sería tan grande que aquel pueblo tan pequeño en donde la torre del templo se distinguía a lo lejos, sería arrasado por los niveles, llegando a una desaparición absoluta.

Para 1930 El Pueblo Viejo de San José había sido abandonado. Sin embargo, gracias a la decisión de personajes como Antonio Ventura Medina, Rafael González Guerra y Juan García, entre otros, de fundar un nuevo poblado y con la ayuda de ejidatarios que se disputaron la tierra para encontrar un lugar seguro para vivir, el pueblo resurgió como San José de Gracia.


Fuente visitada. Wikipedia.

sábado, 16 de febrero de 2013

PANTEÓN CIVIL DE DOLORES

  Comprendido en un área de 240 hectáreas con unos 700,000 lotes individuales con tres o cuatro niveles, el panteón cuenta con los servicios de campos para inhumación y cremación de cadáveres, osario, servicio de carroza fúnebre y transporte de acompañamiento, además de ser el único panteón en el Distrito Federal autorizado para tener fosa común.

Este panteón tiene 23 lotes de uso exclusivo, entre estos los más conocidos son el de los Constituyentes de 1917, de las Águilas Caídas del Escuadrón 201, de los Artistas o de la ANDA, de los Tramoyistas; el lote de la comunidad Italiana, el lote de la comunidad Alemana, el lote del sindicato de Panaderos y el lote de los Maestros Jubilados del S.N.T.E.

Además en este panteón se encuentra desde 1872 La Rotonda de los Personajes Ilustres donde reposan los restos mortuorios de 104 personalidades mexicanas en diferentes campos.

 Historia-
Comprendido muy fuera de los límites de la Ciudad de mediados del siglo XIX, el Cementerio fue fundado el 4 de diciembre de 1874 dentro de sus terrenos por Juan Manuel Benfield, su esposa fue Concepción Gayosso y Mugarrieta, una de las fundadoras de "Eusebio Gayosso y Compañía", empresa con más de 130 años en los servicios funerarios en México, con el afán de crear un panteón de administración particular en base a lasLeyes de Reforma, que quitaban a la iglesia el monopolio sobre el Registro Civil y el servicio de panteones y cementerios, en el año de 1872 es adquirido un lote por parte del gobierno federal para crear la Rotonda de los Hombres Ilustres por orden del presidente Sebastián Lerdo de Tejada. El 17 de mayo de 1880 Benfield Brecker y Cia. Lo vende al Ayuntamiento de la Ciudad de México por solicitud de este.
El nombre del Cementerio se debe a que se construyó sobre una superficie plana del terreno original que se llamaba la tabla de Dolores y así está asentado en la escritura 124 tirada ante el notario José del Villar y Maticorena. Este panteón permitió el cierre de varios cementerios ubicados en el centro de la ciudad, como el de San Fernando y el de Santa Paula localizado donde hoy se ubica la colonia Guerrero, en la delegación Cuauhtémoc. Siendo abierto al público el 24 de agosto de 1882, año en que fue prolongada una línea de tranvía con tracción animal, que permitía a los habitantes de la ciudad transportar en tranvías especiales a los cadáveres para su entierro.

En la actualidad se encuentra en proceso de remodelación ya que su antigüedad ha hecho que parte de su infraestructura sea obsoleta o peligrosa.

Leyendas-
Alrededor del panteón se han armado muchas historias, varias con tono mítico como el del "Angelito-Diablito" que se presenta a los visitantes saliendo de las tumbas más antiguas, la que gira alrededor de la estatua del "Soldado" ubicada en la tumba del presidente Venustiano Carranza y la del "Charro negro" que se presenta como un doliente ante los descuidados visitantes para luego revelarse como el diablo.

Otras basadas en hechos reales son las que giran alrededor de las pulquerías que se ubicaban en la colonia América frente a la entrada principal, donde antaño se encontraba una plaza de toros y un deposito de tranvías, por lo que para dotar de la tradicional botana a su concurrencia se dotaban de verduras y caracoles cosechados en la parte más interna del panteón entre las tumbas, por la década de 1970, esa zona aún estaba sin utilizar, otra era el uso de las “Chomas”, el casquete de cráneo que les quedaba a los cuerpos que habían pasado por una necropsia, la cual era limpiada y sellada para servir en ellas el pulque.

Otra son los mitos sobre desaparecidos políticos que eran enterrados en la fosa común, por lo que el descubrimiento en el 2000, por parte de unos estudiantes de una cueva en la barranca norte con cientos de huesos humanos causo alarma en la población, aunque luego se supo que esta es usada como osario por parte de la administración del panteón, cuando debe por ley sacarse los restos de cuerpos tras siete años de inhumación.

Fuente visitada. Wikipedia.

sábado, 21 de julio de 2012

"EL POPO"


El Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl es un parque nacional de México situado en los estados de México, de Puebla y de Morelos. Comprende la segunda y la tercera cumbre de México, los volcanes Popocatépetl y Iztaccíhuatl. En 2010, el parque nacional fue incluido en el seno de la reserva de la biosfera.

 El Popocatépetl es un volcán de forma cónica simétrica; está unido por la parte norte con el Iztaccíhuatl mediante un paso montañoso conocido como Paso de Cortés. El volcán tiene glaciares perennes cerca de la boca del cono, en la punta de la montaña. Es el segundo volcán más alto de México, con una altura máxima de 5458 metros sobre el nivel del mar, sólo después del Pico de Orizaba con 5610 metros.

 El primer ascenso registrado a este volcán fue hecho mucho antes de la época del Imperio Mexica en 1289, por los Tecuanipas ; el segundo ascenso hecho por los españoles fue dirigido por Diego de Ordás en 1519, para conseguir azufre para su pólvora.

El Popocatépetl ha sido uno de los volcanes más activos de México. Desde 1354 se han registrado 18 erupciones. En 1947 ocurrió una erupción de consideración, para iniciar así un periodo de actividad. Después, el 21 de diciembre de 1994 registró una explosión que produjo gas y cenizas que fueron transportados por los vientos dominantes a más de 25 km de distancia. Actualmente su actividad es moderada, pero constante, con emisión de fumarolas, compuestas de gases y vapor de agua, y repentinas e imprevistas expulsiones menores de ceniza y material volcánico. La última erupción violenta del volcán se registró en diciembre de 2000, lo que, siguiendo las predicciones de científicos, motivó la evacuación de miles de personas en las áreas cercanas al volcán. El 25 de diciembre de 2005 se produjo en el cráter del volcán una nueva explosión, que provocó una columna de humo y cenizas de tres kilómetros de altura y la expulsión de lava. Posteriormente en la mañana del 3 de junio de 2011 el Popocatépetl volvió a emitir grandes fumarolas sin causar daños. El 20 de noviembre de 2011 tuvo lugar una gran explosión que hizo retemblar la tierra, escuchándose en las poblaciones cercanas a las laderas pero sin mayor alteración. El volcán registró la mañana del 16 de enero de 2012 una fumarola de vapor de agua y ceniza, sin que esto represente riesgos para la población aledaña al coloso.

 El 16 de Abril del 2012 el CENAPRED (Centro Nacional Para la Prevención de Desastres), elevó el semáforo de alerta volcánica de fase amarillo 2 a fase amarillo 3 debido a la gran actividad que se ha estado presentando, sin que hasta el momento represente un peligro grave para la sociedad.

 En 1994, los monasterios del siglo XVI, construidos en sus laderas, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Fuente visitada.
Wikipedia.



martes, 1 de mayo de 2012

PLAZA GARIBALDI

De origen humilde, este lugar se ubicó en tiempos prehispánicos en el barrio de Cuepopan, uno de los cuatro que conformaban la gran ciudad lacustre de México-Tenochtitlan. A lo largo del Virreinato fue conocida como la Plazuela del Jardín, cuyo trazo aún no estaba definido; se le veía rodeada de jacalones habitados por los indígenas considerados vagabundos o ladrones; cabe recordar que esta zona, al norte de la capital, quedaba fuera de la traza española. En el siglo XIX comenzaron a establecerse varias pulquerías a su alrededor que gozaron de mucha popularidad entre la población. Por 1830 las pulquerías sólo podían vender su producto a través de pequeños mostradores en las fachadas, porque no se permitía el paso al interior del local. Entonces los que gustaban del pulque no tenían otra opción más que beberlo en plena plazuela, con lo cual empezó a adquirir su perfil fiestero.
 Esta plaza entró en la historia de la Ciudad de México al ser la sede, en 1871, del problemático mercado El Baratillo, donde se vendían objetos, baratijas de segunda y tercera mano, e incluso cosas robadas. También era el lugar de asaltos, fraudes y “léperos”. Los comerciantes del mercado propusieron a las autoridades construir un inmueble de mampostería, pero la idea no prosperó. Para 1884 se autorizó la desaparición del mercado; sin embargo, muchos comerciantes continuaron vendiendo sus objetos y productos. Muestra de ello fueron los puestos de ropa y pieles, zapatos, fierros, fontanería y hojalatería que perduraron en la plazuela; además había puestos de comida y las pulquerías seguían creciendo en número y clientela.

 SITIOS DE INTERES
1. La Plaza Garibaldi recibe al visitante con un moderno inmueble de estructura metálica que aloja al Museo del Tequila y el Mezcal, donde se exhiben los procesos de producción (artesanal e industrial) tanto del mezcal como del tequila desde que se corta la planta hasta el momento de ser envasados, así como una breve historia sobre el mariachi y la plaza misma.
Recientemente remodelada, la plaza presenta una serie de árboles jóvenes en sus respectivos arriates, donde los visitantes se pueden sentar para disfrutar del inconfundible sonido de las trompetas, guitarrones, violines y guitarras. Además, modernos postes de alumbrado se distribuyen a lo largo y, al fondo, fue sembrado un “ejército” de plantas de agave. En sus alrededores se observan casonas de fachadas sencillas y hacia el sur un gran portal con gruesas columnas que alberga un restaurante y un centro nocturno.

 2. En su parte oriente, la tienda El Traje de Charro vende la tradicional vestimenta de charro y todos sus enseres. Por la calle República de Honduras se acondicionó el Paseo de las Luminarias de la Música Mexicana, enmarcado por esbeltas palmeras, en donde se pueden apreciar las esculturas de los inmortales de la música vernácula: José Alfredo Jiménez, Lola Beltrán, Javier Solís, María de Lourdes, Pedro Infante, Tomás Méndez, José Ángel Espinoza Aragón “Ferrusquilla”, Juan Gabriel, don Manuel Esperón y una dedicada al músico de mariachi.

 3. El local de más tradición de Garibaldi, fundado por Juan I. Hernández, es la antigua cantina, hoy salón, Tenampa, que ocupa un inmueble de dos niveles y remate neocolonial al norte de la plaza. Con 85 años de existencia y tradición, sigue recibiendo a todos aquellos visitantes que deseen sentir o compartir la esencia del capitalino o “chilango” en momentos de fiesta. Una placa en su fachada rinde homenaje a don Cirilo Marmolejo y don Concho Andrade, fundadores de la tradición musical del mariachi en el Salón Tenampa y en la Plaza Garibaldi.

 4. A su costado izquierdo, un gran portal anuncia el acceso a otro punto tradicional: el Mercado San Camilito, enorme galerón donde se puede disfrutar la gastronomía popular de México en numerosas y pequeñas fondas.

 Fuente visitada. mexicodesconocido

martes, 24 de abril de 2012

HISTORIA DE XOCHIMILCO

En 1352 una de las siete tribus nahuatlacas que salieron de la mítica Chicomostoc fundó Xochimilco, vocablo náhuatl que significa “en la tierra sembrada de flores”. Ahí construyeron las chinampas: porciones de tierra colocadas sobre raíces de ahuejotes, empleadas para la siembra de legumbres y flores; entre ellas dejaban canales de agua para transportar los alimentos en canoas. La chinampa guió la traza urbana ortogonal de Xochimilco, similar a la de Tenochtitlan. Los mexicas obligaron a los xochimilcas a construir la gran Calzada de Iztapalapa, hoy Tlalpan, así como a proporcionar material y mano de obra para edificar su pirámide principal. Los españoles respetaron el sistema chinampero de Xochimilco, pues de él se alimentó la capital de la Nueva España durante el virreinato. Por su parte, los lagos de Texcoco y Xochimilco aportaban más de un millón de pescados al año. Los franciscanos construyeron en este lugar el quinto de sus conventos, dedicado a San Bernardino, excelente ejemplar de fines del siglo XVI. Hacia 1891 uno de los hacendados del rumbo, Íñigo Noriega, estableció una línea de pequeños barcos de vapor que iban de Xochimilco a Iztacalco, por el famoso Paseo de la Viga, cobrando 12 centavos por viaje. Xochimilco participó activamente en la Revolución Mexicana y fue el sitio de reunión de dos de sus más simbólicos personajes: Villa y Zapata. Entre 1910 y 1920, Xochimilco descubrió su potencial turístico e inició la construcción de sus embarcaderos; se reforestó el bosque de Nativitas y se fundó el vivero de árboles. Para 1970 se integró a la mancha urbana cuando se prolongó la avenida División del Norte y se creó el Anillo Periférico. Xochimilco, junto con el Centro Histórico de la Ciudad de México, fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1987.
Fuemte visitada. mexicodesconocido.com

sábado, 31 de marzo de 2012

MERCADOS DE OAXACA



Mucho más que mole-Por: Beatriz Santos Pruneda

La cocina oaxaqueña, hermanada a las fiestas y a su calendario, se ha ido enriqueciendo a través del tiempo con una enorme variedad de platillos, y de éstos, los moles representan la expresión más acabada de su refinamiento. Hubo de transcurrir mucho tiempo para que las circunstancias amalgamaran la herencia de latinos y arábigos, traída de España. A partir de la Conquista se inició el matrimonio entre el ajo y el chile mulato; el aceite y el miltomate; el anís y el jitomate; los cacahuates y las almendras tostadas; las hojas de aguacate asadas y la pizca de comino; la mejorana y el chocolate, y la hoja santa y el tomillo. Aunque haya mucho más que mole y eso lo sabemos bien, no puede evitarse estar en una mesa del Mercado 20 de noviembre y pedir un poco de los siete famosos: negro, colorado, coloradito, chichilo, verde, amarillo y mancha mantel. Al probarlos habrás descubierto, sin proponértelo, uno de los íntimos secretos del pueblo oaxaqueño. Por supuesto, las compras en el mercado no pueden fallar. Tu bolsa se llenará de pasta de al menos cuatro variedades de mole, de algunas barras de chocolate, pan tradicional y algunos dulces típicos como el jamoncillo de Juquila, que es una mezcla de piloncillo y corozo. Busca el puesto de Jaqueline Sánchez, una experta en ingredientes, es de esas personas que no se guardan las recetas, al contrario comparten, como todos los oaxaqueños lo hacen y bien.
Ya que estando en el mercado, nos llevan casi de la mano a probar las aguas frescas de Casilda. Este puesto tiene nada menos que 81 años y es toda una experiencia. Nada más de ver cómo preparan esas bebidas regionales que salen de enormes ollas de barro de 180 litros. En un gran vaso ponen un poco de aguamiel, trocitos de melón, horchata de almendra, tuna batida y para terminar, nuez. Además tienen de chilacayota, horchata de arroz con chía, con kiwi, con guanábana y muchas otras. Platicamos un rato con las nietas de doña Casilda, Berta y Socorro, quienes nos contaron que el busto de su emprendedora abuela está en la Casa de Cultura, junto con otras mujeres importantes de Oaxaca como María Sabina y doña Rosa, quien inventó el fluido con el que se bruñe el barro negro para que brille.

Platica siempre con la gente, te dejará más que una guía turística de bolsillo.
Dando unos pasos, el delicioso olor nos llevó hasta un humeante pasillo. Los tenderetes de carnes, entre ellos el famoso tasajo (corte oaxaqueño de pulpa de res ligeramente salado), no son como en otros mercados, ya que junto a cada uno hay un fogón prendido con una parrilla. Eliges tu carne y ahí mismo te la asan. ¡Imagínate ese olor! También hay chorizo, longaniza y otros cortes. Te lo dan en una canasta con enormes y delgadas tortillas de maíz, hechas a mano, por supuesto, y se puede comer en unas mesitas que están ahí junto. El puesto de Legumbres Michelle te da lo único que podría hacer falta: salsas de todas, aguacate y ensaladas. ¡Una comida completa y apenas era mediodía!

Cacao en la venas-
Las regiones que produjeron cacao fueron en las que se desarrollaron importantes centros ceremoniales como Veracruz, Tabasco, Chiapas, Morelos, Guerrero, Michoacán y por supuesto, Oaxaca. El cacao estaba presente en cada aspecto de su vida, ya que aparte de ser alimento, se usaba como medicina y sus semillas fueron utilizadas como monedas en el sistema de trueque.
El centro huele a muchas cosas ricas, entre ellas, a chocolate. Por eso nos metimos a uno de los lugares donde se puede ver cómo muelen el cacao con canela, almendra y azúcar. Lo especial de este lugar, Chocolate el Mayordomo, es que puedes pedir tu mezcla según para que vayas a utilizarlo, para el mole, para repostería, para tomarlo con agua, con leche, en fin, así vimos a las personas sentadas en banquitas esperando su pedido, frente a esos aromáticos molinos. También venden sus productos en diferentes presentaciones y se puede degustar en pasta (aún calientita) y en malteada. Todo delicioso.
Después los portales nos invitaron a sentarnos para tomar un refrigerio y disfrutar de la música que nunca falta a cualquier hora del día y la noche. Los oaxaqueños tienen vena artística para todo. Platicamos un ratito con el señor Luis Arellano, natural de la Mixteca, de San Pedro Teozacoalco. Él toca la trompeta frente a los portales desde hace varios años y lo hace estupendamente. Se pasa un rato muy agradable tomando una cerveza, observando a la gente que disfruta de la plaza principal, buscando la sombra de sus hermosos laureles de la india.

Fuente visitada.
mexicodesconocido.com

viernes, 10 de febrero de 2012

XOCHIMILCO "LA TIERRA SEMBRADA DE FLORES"











En 1352 una de las siete tribus nahuatlacas que salieron de la mítica Chicomostoc fundó Xochimilco, vocablo náhuatl que significa “en la tierra sembrada de flores”. Ahí construyeron las chinampas: porciones de tierra colocadas sobre raíces de ahuejotes, empleadas para la siembra de legumbres y flores; entre ellas dejaban canales de agua para transportar los alimentos en canoas. La chinampa guió la traza urbana ortogonal de Xochimilco, similar a la de Tenochtitlan.

Los mexicas obligaron a los xochimilcas a construir la gran Calzada de Iztapalapa, hoy Tlalpan, así como a proporcionar material y mano de obra para edificar su pirámide principal. Los españoles respetaron el sistema chinampero de Xochimilco, pues de él se alimentó la capital de la Nueva España durante el virreinato. Por su parte, los lagos de Texcoco y Xochimilco aportaban más de un millón de pescados al año.

Los franciscanos construyeron en este lugar el quinto de sus conventos, dedicado a San Bernardino, excelente ejemplar de fines del siglo XVI. Hacia 1891 uno de los hacendados del rumbo, Íñigo Noriega, estableció una línea de pequeños barcos de vapor que iban de Xochimilco a Iztacalco, por el famoso Paseo de la Viga, cobrando 12 centavos por viaje. Xochimilco participó activamente en la Revolución Mexicana y fue el sitio de reunión de dos de sus más simbólicos personajes: Villa y Zapata.

Entre 1910 y 1920, Xochimilco descubrió su potencial turístico e inició la construcción de sus embarcaderos; se reforestó el bosque de Nativitas y se fundó el vivero de árboles. Para 1970 se integró a la mancha urbana cuando se prolongó la avenida División del Norte y se creó el Anillo Periférico.

Xochimilco, junto con el Centro Histórico de la Ciudad de México, fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1987.

Fuente visitada.
mexicodesconocido.com

lunes, 17 de octubre de 2011

PENJAMO HACIENDA DEL CORRALEJO


La palabra Pénjamo significa en lengua tarasca “lugar de sabinos”. El territorio que actualmente ocupa el municipio de Pénjamo tuvo como primeros pobladores a los indios huichiles. Este municipio fue fundado el 12 de noviembre de 1542.
Históricamente, Pénjamo fue asiento de importantes manifestaciones prehispánicas que dieron origen al complejo conocido hoy como “Plazuelas”. Este sitio presenta interesantes rasgos entre los que destacan los patios hundidos; y una interesante serie de petroglifos que suponen una referencia, a manera de pequeñas maquetas, de algunas de las más importantes zonas arqueológicas de la antigua Mesoamérica.
Al estar en este pueblo puedes visitar la Zona Arqueológica de las Plazuelas Conocida también con el nombre de “Casas tapadas”. Plazuelas llama la atención por presentar una gran diversidad de influencias étnicas y por estar edificadas sobre tres laderas separadas por dos bellísimas cañadas.

La Hacienda Tequilera Corralejo Además de su maravillosa arquitectura, la Hacienda Corralejo es la Casa de la Tequilera Corralejo, única tequilera abierta al público. La Hacienda Corralejo fue fundada en 1755 por Don Pedro Sánchez de Tagle, ubicada a un costado de la Estación del ferrocarril de Corralejo. El casco de la Hacienda cuenta con “El Museo del Vino y la Botella”, el cual por su gran variedad de bebidas alcohólicas es el más grande de México. Comprende alrededor de 3,000 botellas y el 99% conserva su bebida original.

Fuente visitada.
mexicolindoyquerido.com

martes, 13 de septiembre de 2011

LA FIESTA DE LOS RÁBANOS-OAXACA-


La Noche de Rábanos es una fiesta tradicional Oaxaqueña de sello netamente popular en la que los hortelanos y floricultores exhiben el talento artístico de sus manos con diseños especiales realizados en rábano, flor inmortal y el totomoxtle. La exhibición dura sólo unas horas, pero congrega prácticamente a todos los habitantes de la ciudad en el área del zócalo, quienes concurren con el objeto de admirar la creatividad de los participantes en este concurso que año con año se realiza el 23 de diciembre.
Algunos autores mencionan certámenes coloniales de hortalizas, los frailes (en particular los dominicos) fueron los que enseñaron el cultivo de las flores y de las hortalizas, algunas traídas de España a los grupos de naborías (indígenas zapotecos y mixtecos) que servían en las casas de los vecinos. A ellos se les concedió por mandato del Virrey Luis de Velasco, el 7 de julio de 1563, las tierras cercanas a las haciendas de la Noria y Cinco Señores, fundándose así el pueblo de Trinidad de las Huertas o de las Naborías. Fue en este lugar que se agruparon todos los agricultores dedicados a la horticultura y floricultura.

Sobre su origen, diversas versiones coinciden que la costumbre de los rábanos y sus diseños originales tienen su arraigo en el mercado de la Vigilia de Navidad que se realizaba precisamente cada 23 de diciembre.
La usanza antigua de los oaxaqueños era la de asistir a las calendas y a la misa de Gallo. La cena de Navidad surgió mucho después. Los comerciantes llevaban a vender en la Plaza de Armas de la Vieja Antequera el pescado seco salado, imprescindible en las comidas de vigilia, además de las verduras necesarias para complementar el menú. Los hortelanos de la Trinidad de las Huertas llevaban sus verduras, expendiéndolas en puestos colocados con este objetivo.
Con el propósito de hacer más atractivos sus puestos, los hortelanos empezaron a crear figuras con los rábanos, adornándolos con hojitas de coliflor y florecitas hechas de cebollas tiernas. Colocaban rábanos, lechugas, nabos, cebollas, etc., todo de manera artística, sin olvidar los canastos de flores, que eran cultivadas con esmero.
Este hábito fue arraigándose, más y más con el paso de tiempo, llegando a un punto que las amas de casa buscaban estas figuras para adornar sus mesas. Según fuentes fidedignas del libro “Noche de Rábanos” escrito por el Prof.. Alejandro Méndez Aquino, se tiene conocimiento que el 23 de diciembre de 1897, el entonces Presidente Municipal, Don Francisco Vasconcelos Flores, organizó la primera exposición en la cual participaron los horticultores, exponiendo sus inigualables y curiosas creaciones con rábanos en forma de representaciones navideñas, personas, animales, danzas y otro tipo de escenas que les dictaba la imaginación.

En aquella época acontecida en la historia de Oaxaca, la primera exposición al aire libre de la Noche de Rábanos se llevó a cabo en la Plaza del Marqués o la Plaza de las Armas, hoy Plaza de la Constitución.
Después del primer concurso de floricultura, se hizo costumbre que se celebre año con año. Hace algún tiempo se propusieron dos categorías más; Flor Inmortal y Totomoxtle; la Flor Inmortal es una flor de la región que a través de un proceso natural se deshidrata y con ella se elaboran una gran variedad de figuras y adornos tradicionales. El Totomoxtle es la cáscara u hoja que cubre el elote; también se seca la hoja de manera natural y con ellas se hacen figuras con motivos similares a las del rábano y de la flor inmortal.
Las obras que los hortelanos y floricultores presentan son inspirados en motivos acordes a la temporada navideña: como el Nacimiento, la Llegada de los Tres Reyes Magos, las Tradiciones Oaxaqueñas, como la Festividad de la Virgen de la Soledad, Día de Muertos, trajes típicos del Estado, Calenda y bailes, etc.

En la actualidad, el concurso es convocado por el Municipio de Oaxaca de Juárez, a través de la Coordinación General de Turismo y Fomento Económico, para que los horticultores participen en el concurso de las figuras de rábanos, flor inmortal y totomoxtle, que se lleva a cabo en la Plaza de la Constitución a un costado de la Catedral. Cada una de las categorías tiene asignadas tres premios en efectivo y todos los participantes reciben un diploma, como estímulo a sus esfuerzos.

El primer paso es la siembra de la semilla de rábanos de diferentes calidades, entre los que se distingue uno por uno su color rojo oscuro y de corteza gruesa. Muchos de estos ejemplares llegan a medir cincuenta centímetros y a pesar hasta tres kilogramos. Este tipo de rábano es el que se utiliza para la elaboración de las figuras. Hasta hace pocos años los horticultores que participaban en el certamen sembraban de manera particular los rábanos. En la actualidad la siembra se realiza en el Bosque el “Tequio” ubicado en las afueras de la ciudad.
El Municipio de Oaxaca recibe en préstamo una vasta extensión de terreno para la siembra del rábano que será entregado a los concursantes. Generalmente la siembra simbólica la realiza el Presidente Municipal los primeros días de octubre.
Esta festividad da inicio con la siembra simbólica que realiza el Presidente Municipal, la siembra se realiza con tres meses de anticipación para obtener el tamaño y peso adecuado del rábano. Los hortelanos que participan en la Fiesta de la “Noche de Rábanos” empiezan a prepararse. Cuando faltan tres días para la festividad, se inicia el proceso de la hechura y moldeado de cada una de las figuras de los rábanos. Este es meditado cuidadosamente de acuerdo al tema que se desea presentar. Para lograr estas obras se requiere de habilidad, imaginación y tiempo.
Fuente visitada.
mexicolindoyquerido.com.

jueves, 25 de agosto de 2011

EL ORO DE HIDALGO

Apenas fundado, en el siglo XVIII, El Oro creció de manera inesperada gracias a la fama de sus minas como La Esperanza, El Consuelo o La Providencia. La fiebre del oro atrajo a personas de todo el mundo; en particular, a las compañías inglesas, dándole al pueblo un carácter cosmopolita; así, sus construcciones reflejan todos los estilos europeos de esa época como el Teatro Juárez y el Palacio Municipal que brillan por su exquisita decoración y estilos art nouveau y neoclásico; su pintoresca estación de trenes, inaugurada en 1889, y el Museo de la Minería, el cual preserva la maquinaria y la memoria fotográfica de este pueblo en su época de esplendor.
En tiempos prehispánicos El Oro estuvo habitado por los mazahuas, cuando en 1474 fue conquistado por Axayácatl, fueron obligados a pagar tributos con maíz, frijol y telas. Con la llegada de los españoles se descubrieron las vetas de oro y plata de la región, que pronto acercó a los jesuitas y algunos mineros que compraron terrenos para su explotación. Sus minas de oro fino fueron consideradas las segundas más ricas del mundo, solamente comparadas con las de Transvaal, en África. Por decreto del 13 de octubre de 1902, la población recibió la categoría de ciudad y denominación de El Oro de Hidalgo.

Lo típico-
Su exigencia decorativa, se refleja también en su variada producción de utensilios y objetos decorativos principalmente de ocoxal, esto es, hojas de pino finamente trabajadas para la elaboración de canastos y floreros. También es común ver objetos de latón, orfebrería, cerámica de barro cocido, tejidos de lana, y muebles tipo colonial. Y por supuesto, algo que no debes dejar de admirar son las esferas navideñas con diferentes formas y estilos. Estas bellas artesanías se pueden adquirir en el tianguis de los lunes en esta población, así como en el Centro Artesanal.

PALACIO MUNICIPAL-
Durante el gobierno de Porfirio Díaz, ricos y aristócratas preferían las construcciones con estilos provenientes de Francia como el neoclásico francés y el art nouveau. Uno de los principales atractivos es este edificio, cuya arquitectura ejemplifica ambos estilos con sus dos torres a la usanza inglesa. En la fachada, los barandales, las lámparas y las jardineras se manifiesta claramente el estilo neoclásico mientras el pórtico, el remate y el Salón de Cabildos reflejan el art nouveau. En el pórtico hay un mural reciente, titulado “El Génesis Minero”; y en el interior, en el Salón de Cabildos, se aprecia la ornamentación original que todavía se conserva en perfectas condiciones, por lo que no puede salir de tu itinerario.

TEATRO JUÁREZ-
Otra visita obligada es al Teatro Juárez, ubicado a un costado del Palacio Municipal. Fue inaugurado el 5 de febrero de 1907 y es otro ejemplo de estilo neoclásico francés. En la época del esplendor minero fue escenario de espectáculos de altísimo nivel con importantes artistas de aquellos tiempos como Ángela Peralta, Enrico Caruso, María Conesa, entre otros. En su interior mantiene una decoración morisca, con motivos vegetales en dorado de estilo art nouveau; sus salones en madera tallada lo hacen excepcional. Puedes concluir tu recorrido con los magníficos muros de las tribunas y las pilastras, en los que se aprecian unos leones estilizados que rematan la decoración.

MUSEO DE LA MINERÍA-
El Oro fue una de las provincias mineras más ricas y productivas. Sus minas fueron explotadas desde el siglo XVII y es hasta fines del siglo xix que alcanzaron su mayor producción. Toda esta historia se ha documentado en el Museo de la Minería, instalado en un tiro de mina, aquí puedes admirar una colección fotográfica de las principales minas como La Esperanza, La Providencia, la Descubridora y Dos Estrellas; así como de su mineros en época de bonanza. También verás una exposición de maquinaria y equipos de extracción y muestras de minerales obtenidos en las minas de la región, de las cuales, se extrajo el oro más puro del mundo.
ESTACIÓN DEL TREN-
Una población minera no está completa sin una estación de tren, la de El Oro conserva su fisonomía arquitectónica de finales del siglo XIX. Tu podrás admirar esta construcción pintoresca, que en esa época era necesaria para transportar el preciado mineral y a sus pasajeros. A un costado encontrarás, un antiguo carro de tren que da vida a un singular restaurante en cuyo interior se guardan fotografías del auge minero que da encanto a este municipio.
CENTRO ARTESANAL-
Lo que en la época de esplendor minero fuera la bodega de la estación del tren, ahora alberga al Centro Artesanal, lugar donde se concentra la artesanía producida en el municipio y donde podrás adquirir las piezas que más te gusten.
SANTUARIO DE LA MARIPOSA MONARCA-
Muy cercano a El Oro se encuentra San José del Rincón, por lo que puedes aprovechar para ver espectáculos naturales como el de la mariposa monarca, en los meses de noviembre a marzo, el lugar tiene una hostería rústica con servicios de alimentación, venta de artesanías, estacionamiento, renta de caballos y guías especializados para la seguridad de los visitantes y del medio ambiente. Las visitas al Santuario tienen un programa de prevención y cuidado del ecosistema al que pertenecen las mariposas monarca.
GASTRONOMÍA-
La gastronomía típica está representada por el mole rojo o verde con carne de guajolote o pollo, la barbacoa, las carnitas y el arroz con verduras. Las bebidas autóctonas por excelencia son el pulque, el sende choo (pulque de maíz), y el agua de sambumbia (cáscara de piña fermentada), pero la bebida tradicional es la chiva, preparado con hierbas en infusión de alcohol. En los postres, no puedes dejar de probar las delicias de los dulces de leche y los rollos de guayaba, pero lo mejor de El Oro, es la cola de macho, dulce típico preparado con frutas secas.

Fuente visitada.

jueves, 21 de julio de 2011

CUAUTITLÁN IZCALLI


Sus orígenes se remontan 2000 años atrás, ya que era un lugar de paso de los cazadores nómadas y otras culturas, entre las que destacan los Teotihuacanos, Toltecas, Chichimecas, Olmecas esta última con sus aportaciones en la escritura, pintura lineal y corporal. En esta zona se han destacado tres culturas que permanecieron, se desarrollaron y sucumbieron en distintas épocas. Con la derrota y caída de México-Tenochtitlan en 1521, el reino de España ejerció su poder en las ricas regiones recién conquistadas. Hernán Cortés encomendó el poblado de Cuautitlán a Alonso de Ávila y éste a su vez a su hermano Gil González, en este sentido esta región fue de las más importantes.
Durante esta época Cuautitlán fue uno de los primeros lugares donde los frailes Franciscanos enseñaron su doctrina, debido a que en el reinaba un sobrino de Moctezuma “Señor de Tenayuca”. En el periodo de la guerra de independencia, a efecto de controlar lo españoles la participación de los “rebeldes”, en la contienda, se emitió una proclama al subdelegado de Cuautitlán ofreciendo la gracia del indulto a todo aquel que perteneciera a su jurisdicción y que participara en el movimiento. Ya promulgada (1827) la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México la Junta Departamental decretó el 23 de Diciembre de 1837 que el departamento de México se dividirá en 13 distritos, de los cuales el cuarto fue el de Cuautitlán. En 1855 cuando se delimitaron nueve distritos y 33 partidos, de los cuales el quinto distrito denominado de Tlalnepantla se constituía por esa localidad, Cuautitlán, Tlalpan y Zumpango. Épocas pesadas dieron esplendor a este lugar, formaron ciudades majestuosas con tradiciones, costumbres y raíces que hoy en cada uno de los trece Pueblos que conforma nuestro municipio podemos observar con una gran riqueza histórica, estos pueblos con raíces Nahuatlacas Chichimecas y Otomíes son: Axotlán, San Juan Atlamica, La Aurora, Santa Bárbara Tlacatecpan, San José Huilango, San Lorenzo RioTenco, San Mateo Ixtacalco, San Martín Tepetlixpan, Santa María Tianguistengo, San Francisco Tepojaco, Santiago Tepalcapa, El Rosario y San Sebastián Xhala.

Cuautitlán Izcalli es un municipio joven del Estado de México. El Decreto número 50 de la H. XLV Legislatura del Estado de México firmado el 22 de junio de 1973, estipula que la denominación oficial del municipio número 121 del Estado de México es Cuautitlán Izcalli “Art. 2º. Se erige el municipio de Cuautitlán Izcalli, con la población que actualmente forma el centro urbano industrial de Cuautitlán y los distintos núcleos de población establecidos en el territorio descrito en el artículo anterior”.
Originalmente Cuautitlán Izcalli fue planeada para ser la primera Ciudad Autosuficiente de la zona metropolitana de la capital y para ello se tomó gran parte del territorio del ya existente municipio de Cuautitlán, Tepotzotlán, Tultitlán y Atizapán de Zaragoza. Uno de los objetivos de crear la ciudad de Cuautitlán Izcalli fue regular el poblamiento y reducir el congestionamiento del área metropolitana.
El municipio fue creado usando como base los planos de ciudades europeas y estadounidenses, se transformaron los terrenos en áreas apropiadas para el establecimiento de centros de trabajo, de servicio y de habitación con la idea de contar con áreas deportivas e industriales, zonas residenciales y extendidas áreas verdes. Una característica clara de este municipio es que no fue diseñado para tener semáforos, pues se creó por un sistema de circuitos que permite que el tránsito vehicular sea más eficaz.
Sin embargo, después del terremoto de 1985 que azotó la Ciudad de México, los planes de autosuficiencia se detuvieron cuando muchos ciudadanos de áreas vecinas, particularmente del Distrito Federal comenzaron a buscar zonas habitacionales en lugares con menor riesgo de daños por sismos y emigraron hacia el municipio causando con ello saturación.

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lunes, 6 de junio de 2011

MÉXICO Y SU PLAZA DE TOROS


La Plaza México se construyó gracias al ímpetu del empresario yucateco de origen libanés Neguib Simón. El proyecto inicial era construir lo que sería la Ciudad de los Deportes que incluiría plaza de toros, estadio de fútbol, canchas de tenis y frontón, boliches, cines, restaurantes, arena de box y lucha, alberca, playa con olas, terreno para ferias y exposiciones. Sin embargo, el proyecto sólo alcanzó para construir la plaza y el estadio de fútbol (actualmente Estadio Azul del equipo Cruz Azul, de primera división).

El ingeniero a cargo de la construcción fue Modesto Rolland. Las obras comenzaron el 1 de diciembre de 1944 donde se ubicaba una ladrillera de la colonia Nochebuena. En aquel tiempo el lugar se encontraba en las afueras del DF. Se trata de una colosal obra monolítica de hormigón armado y su ruedo se encuentra 20 metros por debajo de las calles adyacentes. Está rodeado por esculturas del valenciano Alfredo Just.
Durante los siglos XVI y XVII se levantaron plazas de toros con carácter provisional en distintos lugares de la ciudad de México. Fueron de madera y por ello desmontables al concluir los festejos. La primera fija que se construye, llamada Real Plaza de toros de San Pablo, se levanta el año 1788 y se inaugura el 24 de noviembre de 1788. En 1821 un incendio la destruye y en su lugar se erige otra plaza, cuya obra comenzó el 18 de enero de 1851. Fue inaugurada el 23 de noviembre de ese año con el nombre de Plaza de toros del Paseo Nuevo. En virtud de la ley promulgada el 28 de noviembre de 1867, se destruye. Esa Ley prohibía las corridas de toros. Abolida la prohibición en 1887, inmediatamente se construyó la de San Rafael, inaugurada el 20 de febrero de ese año y demolida en 1889. Fue de madera.
Para los aficionados acostumbrados a ver las corridas en el Toreo de La Condesa, ubicada en la colonia Roma, cerca del centro de la ciudad capital, la lejanía del ruedo resultó un punto relevante, además del aparentemente poco taurino diseño y el costo del boletaje. Se hablaba en 1946 que los costos de los boletos para el festejo inaugural nunca habían sido vistos. Una barrera de sombra costaría cincuenta pesos.
La plaza de Toros México contaba con 49 filas además de los palcos. Por ello, en la época se le auguraba un escaso éxito al proyecto por sus magnitudes colosales. En medio de la repulsa general, La Monumental Plaza México fue bendecida por el Arzobispo de México, Dr. Luis María Martínez, quien dio la primera vuelta al ruedo.
Detalles curiosos de la Plaza México.

La construcción de la plaza resulto ser una gran hazaña monumental, que requirió del esfuerzo y voluntad de miles de personas. Don Neguib Simón Jalife fue el empresario visionario que planeó y puso en marcha este proyecto, desarrollado por el ingeniero mexicano Modesto C. Rolland en 1945 siendo la obra más cara hasta esos días.
Esta magna obra monolítica tendría capacidad para 50 000 espectadores y sería (y es hasta el día de hoy) la plaza de toros más grande del mundo.
Su construcción se llevó a cabo en tan solo 180 días, participando para ello en tres turnos al día más de 10 000 trabajadores.
Se requirieron para la cimbra 6 millones de pies de madera y 3 500 carpinteros.
1.500 toneladas de cemento Apasco, 6.000 toneladas de grava y otros materiales fueron procesados en varias plantas revolvedoras para alcanzar un total de 100.000 toneladas vaciadas de concreto.
Se colocaron 22 000 asientos independientes y fueron necesarios 600 hombres y 21 días para retirar la madera de los 20 000 metros cuadrados de superficie.
Miles de yeseros y talladores dieron los toques finales a esta obra.

Una vez concluida la construcción y aun cuando se consideraba innecesario, se realizó una prueba de carga para esta estructura. Mil hombres, colocaron en todos los lugares, 120 mil sacos de arena con un peso de 50 kilos cada uno, esto es 750 Kg. por metro cuadrado, dos y media veces el peso calculado con la plaza llena durante 10 días, comprobando con esto la seguridad arquitectónica de esta magna obra.
Fue el 3 de febrero de 1945 cuando el Sr. Arzobispo de México dio la bendición a esta plaza y menciono aquellas inolvidables palabras, “y que conste que yo le di la vuelta al ruedo antes que Manolete”.
Por fin el 5 de febrero de 1945 se inauguro la Plaza México con aquel inolvidable cartel: Luis Castro "El Soldado", Manuel Rodríguez "Manolete" y Luis Procuna, con toros de "San Mateo"
Hasta el día de hoy, la Plaza México, sigue siendo tan seguro como en aquellos días y las pruebas a las que es sometida regularmente así lo confirman.

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miércoles, 4 de mayo de 2011

PLAZA HIDALGO-COYOACÁN


Describir el atractivo, populoso y colonial barrio de Coyoacán, el lugar más festivo y jovial de la Ciudad de México, no es tarea fácil. Su apacible, poética e inspiradora apariencia durante el transcurso de la semana, hace contraste con el abigarrado ambiente de sábados, domingos y días festivos en su plaza Hidalgo y Centenario.

Al caminar por el antiguo atrio y camposanto del tempo de San Juan Bautista encontramos al frente una sencilla cruz atrial; a la izquierda una gran estatura del cura Miguel Hidalgo, y en su parte posterior la interesante escultura labrada sobre un tronco de árbol llamadaLa Familiade Antonio Álvarez Portugal y Josué. A un lado está el quiosco, siempre rodeado de palomas.

Al cruzar la calle de Carrillo Puerto, que divide el atrio en dos, se encuentra la bullente fuente de Los Coyotes. La plaza está flanqueada al norte por el edificio que alberga la sede delegacional del Distrito Federal(mal llamado Palacio de Cortés, ya que es posterior a la época colonial y nunca vivió allí el conquistador); al sur, por la imponente construcción del templo de San Juan Bautista; al poniente, por los restos de su portada atrial en piedra labrada, justo enfrente de la calle de Francisco Sosa, donde en medio de gran profusión de postes se esconde la interesante fachada de la casa de Diego de Ordaz.

Miles de paseantes provenientes de todos los rumbos de la ciudad, ávidos de distracción, se reúnen los fines de semana en esta gran plaza para gozar de su sano ambiente. Para reír con Moi, Ramón, Pedro y Gabo, bromistas y atrevidos mimos; para jugar con el simpático Miko; o para aclarar dudas amorosas con “El Pollo”, hábil y meloso quiromántico que compite con “Chispita” y “Estrellita”, amaestrados pajaritos, lejanos parientes de elegantes canarios.
También puede ocurrir que nos encontremos con las mecánicas estatuas vivientes; que decidamos escuchar a los narradores orales de la pequeña plaza de Santa Catarina, o simplemente visitar el Mundo Subacuático, y a través de él sumergirnos en lejanos mares y admirar su colorida fauna.

Nutrida concurrencia hace una rueda para ver y escuchar a los folclóricos y ruidosos grupos que interpretan la vernácula, típica y evocadora música mexicana; la rítmica y aflautada sudamericana; el chispeante y sincopado jazz; los atronadores y emplumados danzantes indígenas; además de los sonoros conciertos que diferentes bandas musicales entonan desde el quiosco. Como lejano fondo a este heterogéneo concierto musical, resuena constante el nostálgico y desafinado organillo callejero, destinado a desaparecer.
Mientras el espacio mágico se inunda de agradables ecos, los complacientes padres de familia recorren con tranquilidad el jardín, quienes urgidos por sus pequeños hijos, adquieren los volátiles y multicolores globos, los giradores y mareados rehiletes, el líquido para fabricar iridiscentes burbujas, o los variados atractivos y nostálgicos juguetes de madera y hoja de lata.
En estos jardines de Coyoacán también podemos adquirir artesanías; comprar los abalorios de chaquira y las muñequitas de trapo que confeccionan diestras manos indígenas; encontrar, en la librería de la plaza, el libro o el disco más reciente, y observar la asombrosa habilidad de los pintores del spray. Junto a la capilla abierta del antiguo templo dominico-franciscano, se exhiben algunas vistosas pinturas, paisajes que oscilan entre arte y artesanía.

A muchos visitantes no les molesta formar una fila con tal de poder saborear las deliciosas nieves y helados o las refrescantes aguas -hechas de jugosas frutas de la estación- que se expenden en las cada vez más numerosas neverías. Algunos prefieren comprar el caldocito esquite y los quemados elotes asados o cocidos, aderezados con crema, mayonesa, jugo de limón, queso rallado, chile en polvo y sal. A otros les gustan más las tradicionales gorditas de la Villa, envueltas en colorido papel de china, Las sabrosas alegrías, aglutinadas con miel de abeja y asperjadas con nueces y pasitas; las obleas de harina, con el exquisito sabor que les da miel y las pepitas de calabaza, o los ligeros, multicolores y cada más pequeños algodones de azúcar.
En Coyoacán hay varios restaurantes y cafeterías para todos los gustos. Unos son medio callejeros, otros se encuentran en antiguas construcciones que han sido remodeladas para tal fin, como el conocido restaurante situado en el lugar que ocupó hace muchos años el histórico cine Centenario. La mayoría de estos sitios son bastante concurridos por intelectuales, turistas nacionales y extranjeros, y por los capitalinos.

Abundan las taquerías y torterías, donde se sirven sabrosas y delgadas flautas, gordas tortas compuestas, pambazos enchilados y refrescante tepache. Rebulle, al atardecer, en el arranque de la calle de la Higuera, el mercadito de fritangas con su gran variedad de quesadillas —que no son sólo de queso—, sopes, tostadas, pozoles y tamales; son de admirar los humanoides o animalescoshot cakesque Rogelio diseña artísticamente al gusto del comensal.
Para aquellos que prefieren tomar un trago y cultivar la amistad, qué mejor que visitar la famosa cantina ubicada en agradable vecindad. Ruidosa, siempre rebosante de parroquianos, donde el Chido -chirriante y anecdótico bolero- hace malabares con las copas para ganarse un merecido trago. En este lugar se dice y se asegura que: “En Coyoacán, todos los Coyotes somos Guadalupanos”.

En esta zona sur de la Ciudad de México existen diferentes centros culturales donde se puede escuchar música, disfrutar de una exposición de arte, ver obras de teatro o asistir a talleres literarios. Entre los más conocidos se encuentran el Foro Coyoacanense, la Casa de la Cultura Reyes Heroles, el Centro Cultural Italiano, el Museo de Culturas Populares, el Museo de las Intervenciones, el Museo de la Acuarela, el Museo Frida Kahlo, Anahuacalli y el Museo León Trotsky. El Centro de Arte Dramático (cadac), la Escuela de Música, Danza y Pintura “Los Talleres”. El teatro Santa Catarina, el foro de la Conchita, el teatro Coyoacán, el teatro Usigli y la Casa de la Cultura de Veracruz.
El extenso parque conocido como Los Viveros es uno de los más atractivos pulmones de la ciudad donde se pueden adquirir todo tipo de árboles, plantas y flores, realizar diferentes actividades deportivas, practicar yoga o pases taurinos, meditar, respirar aire puro y contemplar la naturaleza cuando se recorren sus numerosas y arboladas avenidas.

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lunes, 14 de marzo de 2011

XOCHIMILCO Y LA CHINAMPA




La Chinampa es un sembradío artificial sobre el agua. El padre Francisco Javier Clavijero, célebre jesuita veracruzano, nos cuenta que los Xochimilcas formaban del mismo cieno de la laguna sementeras andantes "en las cuales sembraban maíz, chía, calabazas, fríjol y pimientos". Y Armillas y West nos explican que "para alzar una chinampa se cortan tiras de césped del tamaño requerido, según las dimensiones de la chinampa".

Antes de cada siembra se extiende sobre la superficie del suelo nuevo, construido por cieno del fondo de los canales; al cabo de cinco o seis años, la chinampa se asentaba sobre el fondo de la ciénaga; sus fundamentos de materia vegetal se habían descompuesto y formaban una base porosa y permeable. "El abono usual antes de la conquista hispánica era simplemente el lodo, aunque escaseaba lo hacían con plantas acuáticas como por ejemplo la siembra del Chile, dejando su planta en el terreno, o el excremento de varias aves.

Hacia 1265 D.C. y ante la terrible escasez de alimentos, Acatonalli (primer señor Xochimilca, 1256-1279) propone al Consejo de Ancianos (Autoridad máxima) sobre poner en el lago unas varas y cieno o limo, tras el feliz éxito de su invención. Así se hace, y entonces nace oficialmente la chinampa en la zona lacustre del Valle, comienza a producir maíz, fríjol, Chile, calabaza y muchos otros.

Con esto nace también el comercio entre Xochimilco y Pueblos circunvecinos.

Por último y que es de suma importancia se plantaba a la orilla de la Chinampa para afianzarle o dividirla, el Ahuéxotl o Ahuejote, que por su forma del ramaje, los rayos del Sol penetraban perfectamente sobre el terreno sembrado.


sábado, 26 de febrero de 2011

LA CASA DE LOS AZULEJOS- MÉXICO


La Casa de los Azulejos es un palacio ubicado en el centro histórico de la Ciudad de México, construido durante la época colonial. Es conocido por éste nombre debido a su cubierta de azulejos de talavera poblana que recubren completamente la fachada exterior del edificio, haciendo de esta obra una de las más bellas joyas del arte barroco novohispano.
El edificio se encuentra ubicado entre las Calle Francisco I. Madero y la Calle Cinco de Mayo en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Historia del edificio

Se sabe que el edificio original ya existía desde el siglo XVI, y que en realidad se encuentra conformado por la unión de dos casonas de las cuales, la que se ubicaba hacia el Sur, en un principio pertenecía junto a la llamada Plazuela de Guardiola a un señor de nombre Damián Martínez. Dichas propiedades se ubicaban, la ya mencionada en la transitada Calle de Plateros, exactamente frente al Convento de San Francisco el Grande de la Ciudad de México,1 y la otra, del lado Norte, daba hacia el angosto Callejón de la Condesa. De la historia de la primera casa como ya se mencionó, siendo dueño Don Damián y viéndose en apuros económicos, se ven en la necesidad de vender ésta y plazuela anexa a otro señor de nombre Diego Suárez de Peredo en el año de 1596. Éste señor al enviudar, se retiró a la orden religiosa de los franciscanos quienes tenían ya para ese entonces el convento ubicado en la ciudad de Zacatecas, dejando así la propiedad en manos de su hija, quien se casó con el Segundo Conde del Valle de Orizaba de nombre Luis de Vivero.

El aspecto actual del palacio se le debe entonces a Doña Graciana Suárez de Peredo, quien ostentaba el título de la Quinta Condesa del Valle de Orizaba, quien vivió en la ciudad de Puebla desde su casamiento hasta la muerte de su esposo, en el año de 1708, cuando en ese año toma la decisión de regresar a la capital del Virreinato de la Nueva España y decide hacer uso del inmueble. Entonces, para el año de 1737, viendo la Condesa el estado de deterioro que tenía el palacio y otras propiedades que poseía en la ciudad, se ve en la necesidad de solicitar la reparación de todas éstas, especialmente en la que fija su residencia frente a la entonces Calle de Plateros, y para la cual desea embellecer no solo con el trabajo de la cantería, sino que ordena al arquitecto que la fachada del edificio sea totalmente recubierta con azulejos poblanos, cuya tarea fue encomendada al maestro Diego Durán. Éste no solamente lleva a cabo la labor solicitada, sino que realiza también los trabajos realizados en cantera labrada de los arcos, columnas, rodapiés y cornisas de puertas y ventanas, así como de las balaustradas, resaltando aún más la belleza de los azulejos en el edificio.

Leyendas:
Existe otra versión popular sobre la construcción de la 'Casa de los azulejos. Dicha conseja señala, según la versión de Luis González Obregón, que uno de los descendientes del Conde de Orizaba, joven confiado en sus riquezas heredadas y dedicado en entrega al despilfarro y a la vida mundana, en lugar del trabajo y los negocios de la familia, fue en varias ocasiones severamente reprendido por su padre, el cual desesperado ante varias llamadas de atención solo le bastó con decirle al joven la siguiente frase:

"Hijo, así nunca llegarás lejos, ni harás casa de azulejos..."

Y parece que tal consejo asentó en la mente del joven heredero, quien cambió su modo de vida hacia uno más responsable, y para demostrar a su padre su madurez y esfuerzo, reparó y levantó la propiedad recubriendo la fachada completa en azulejos.
Otra leyenda no acaecida dentro del palacio, sino en el callejón contiguo, nombrado De la Condesa, hace referencia a dos personajes, ambos Hidalgos y ambos habían entrado por cada extremo de dicho callejón en sus respectivos carruajes, que una vez encontrándose ahí ninguno quiso retroceder, argumentando el título que poseían y el desagravio que cada uno causaría a sí mismo si fuese a echar marcha atrás. Los dos pasaron dentro de sus carruajes sin alimento y sin moverse 3 días y tres noches, llegando tal suceso a ser tan comentado entre la población. Afortunadamente el supuesto desagravio no llegó a duelo alguno entre los dos Hidalgos, pero sí a oídos del Virrey en turno, quien dispuso que cada Hidalgo retrocediera con su respectivo carruaje hasta las entradas del callejón, uno hasta la entonces Plazuela de Guardiola y el otro hasta la Calle de San Andrés.


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jueves, 16 de diciembre de 2010

EL CABALLITO


El Caballito es una estatua en bronce construida en honor de Carlos IV de España. Fue diseñada por el escultor y arquitecto Manuel Tolsá y se encuentra en la Ciudad de México adornando la Plaza Manuel Tolsá.

La iniciativa del proyecto perteneció a Miguel de la Grúa Talamanca, Marqués de Branciforte quien era Virrey de la Nueva España. Una vez que se obtuvo el permiso para el monumento se nombraron responsables de la obra y se puso en marcha su construcción. Para tal fin, se limpió la Plaza Mayor (el Zócalo) y se colocó una balaustrada elíptica con cuatro rejas de acceso.
El pedestal para la estatua fue inaugurado con grandes festejos populares y corridas de toros el 8 de diciembre de 1796. Sobre éste fue colocado una estatua provisional de madera y estuco dorado que también representaba al monarca español.

El caballito fue fundido y vaciado en una sola operación bajo la supervisión de Tolsá, director de la Academia de San Carlos. Se requirieron 450 quintales (o quizá 600; un quintal= 46 kg) de bronce y esto se llevó a cabo en el área cercana al templo de San Pedro y San Pablo. Para la montura, el escultor usó como modelo un equino perteneciente al marqués del Jaral del Berrio llamado Tambor. Luego de ser pulido y cincelado fue llevado a su lugar designado y se inauguró el 9 de diciembre de 1803. Las celebraciones y corridas se repitieron con gran júbilo. El barón Alexander von Humboldt estuvo presente en la develación. En su opinión y para éste género, la estatua hecha por Tolsá es solamente inferior a la ecuestre de Marco Aurelio en Roma.
En 1821, con motivo del sentimiento anti hispánico manifiesto por la Independencia de México, y del deseo poner otro monumento en su lugar, la estatua fue cubierta con una carpa de color azul. Pronto surgió el deseo de destruir el monumento (para fundir cañones o monedas con el bronce). Fue un agravante el hecho que bajo uno de los cascos del corcel se encontrara un carcaj azteca en (quizá) señal de vasallaje.

Fue salvada por don Lucas Alamán quien convenció a Guadalupe Victoria de conservarla en virtud de sus cualidades estéticas. Como resultado fue reubicada en 1822 en el patio de la antigua Universidad, para evitar que el pueblo la destruyera. Fue hasta 1824 que se permitió de nuevo su acceso al público, pero en esta localidad más segura. En 1852, una vez pasados los años y calmados los ánimos, se trasladó al cruce del Paseo de la Reforma y Paseo de Bucareli, aunque protegida de las manifestaciones populares por una reja.

En 1979 fue colocada en su actual lugar, la Plaza Manuel Tolsá, frente al Palacio de Minería. Actualmente, como vestigio de tal polémica, en el pedestal de la estatua se puede leer la siguiente inscripción: «México la conserva como un monumento al arte». Un pequeño modelo ligeramente distinto se puede ver en el museo Tolsá frente a la estatua.

La estatua pesa 26 toneladas y es la segunda estatua de bronce fundido más grande del mundo.
El lugar que ocupó por mucho tiempo, en la esquina de las avenidas Paseo de la Reforma y Bucareli, ahora está ocupado por una estatua llamada El caballito, del escultor Enrique Carbajal (Sebastián), erigida en honor al antiguo monumento.

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lunes, 15 de noviembre de 2010

PARROQUIA DE SANTA CATARINA VIRGEN Y MÁRTIR


Santa Catarina Virgen y Mártir
Fue en febrero de 1931 cuando se le declaró a este inmueble como Monumento Artístico.

Un grupo de religiosos establecieron una cofradía bajo la advocación de Santa Catarina Virgen y Mártir, por lo que pensaron construir una casa que sirviera de hospital con su respectiva iglesia. Todo esto pasaba en 1536.
El 12 de enero de 1537, las autoridades les otorgaron un solar cerca del monasterio de Santo Domingo; el estreno de lo que en principio era una pequeña capilla fue al año siguiente para que 30 años después, se convirtiera en parroquia en virtud de lo populoso del barrio.

Ubicada en lo que son hoy las calles de Nicaragua y Brasil, en pleno Centro Histórico del Distrito Federal, esta parroquia se deterioró severamente con un inundación ocurrida en 1629.
Por lo anterior, fue necesario reedificarla. Doña Isabel de la Barrera, mujer de Don Simón de Haro fue determinante en el proyecto gracias a sus aportaciones económicas. Se abrió al culto público en enero de 1662.
Empero, a los pocos años fue derrumbada: circularon dos argumentos para dicha acción: uno en el sentido de que no era lo suficientemente amplia para los feligreses, y la otra que carecía de la solidez necesaria en sus cimientos, por lo que era peligrosa y podría caer de un momento a otro. Lo cierto es que se erigió un nuevo inmueble que se abrió a los feligreses en febrero de 1740.

Su fachada es un matiz de la transición entre la severidad del barroco español y los inicios de la llamada churriguería mexicana, misma que se manifiesta en la pequeña puerta lateral. Esta puerta principal se halla orientada hacia el poniente y está encuadrada entre cuatro pilastras estriadas.
El templo es de planta en forma de cruz latina, limitada con muros de mampostería de tezontle, con piso de madera en las capillas laterales y de mosaico hasta el presbiterio. La cubierta es de bóveda de cañón seguido con lunetos y el crucero está cubierto con una cúpula octagonal con su propia linternilla.
En ambos lados del crucero hay dos altares de madera que en sus extremos tienen dos pilastras; en la parte del centro hay dos columnas unidas por un arco de clave adornada e interrumpida por impostes.
Pilares empotrados se ubican en los muros laterales, con semi-columnas con capiteles y cornisas de orden Toscano, que se prolongan de modo ojival en los arcos torales.
Respecto al altar mayor, éste se sostiene con el cimborrio con seis columnas con capiteles dorados de orden Corintio. Junto se puede admirar la capilla dedicada a la Virgen del Rayo.

El inmueble comprende la capilla mayor denominada de "La Preciosa Sangre", junto con otras dos conocidas como de los "Dolores" y del "Sagrado Corazón de Jesús.
Del segundo cuerpo de la iglesia, presenta un nicho aconchado ocupado por una escultura de piedra de Santa Catarina, montada en un pequeño pedestal. Más arriba, se encuentra una ventana rectangular entre otras dos ventanas elípticas y corona la fachada, un perfil curvo que tiene como remate un reloj público.
En el ángulo sureste del inmueble, se yergue la torre sobre la base alta rectangular con dos campanarios que tienen vanos en sus cuatro costados, con un cupulín con una cruz.
El atrio se extiende hacia el costado sur y está limitado por una verja de hierro, colocada sobre un rodapié de piedra, que a su vez está sostenido en tramos por pequeñas columnas equidistantes.
Fue en febrero de 1931 cuando se le declaró a este inmueble como Monumento Artístico.

Sin embargo no todo es color de rosa en la historia de esta parroquia; en 1933 fueron detectadas dos inclinaciones: una de sur a norte y otra de poniente a oriente, además de un hundimiento en el muro norte por el gran peso de la cúpula.
Debido a lo anterior, se han realizado obras de conservación casi permanentemente, ya que en 1949 aparte de que se encontraba en pésimo estado, se estaba hundiendo. Por si fuera poco, en 1974 hubo un incendio cerca del inmueble que afortunadamente no dañó la estructura del templo.
Indudablemente, la parroquia de Santa Catarina Virgen y Mártir tiene un significado muy especial en el Centro Histórico.

lunes, 6 de septiembre de 2010

PARROQUIA DE SANTA CATARINA


SANTA CATARINA, UNA DE LAS PARROQUIAS MÁS ANTIGUAS DE LA CIUDAD DE MÉXICO-

Aún estaba vivo en la memoria de muchos indígenas el recuerdo del sititio impuesto por las tropas de Hernán Cortés a Tenochtitlán entre mayo y agosto de 1.521. Habían transcurrido apenas 15 años de la caída de la antigua ciudad mexica, cuando los primeros pobladores españoles empezaron a planear la construcción de un hospital con una capilla dedicada a Santa Catarina Virgen y Mártir.
LAURO E.ROSELL, señala en su libro (Iglesias y Conventos Coloniales de México- 1.979-), que el 12 de enero de 1.537 el Cabildo autorizó la construcción del hospital y capilla de Santa Catarina Mártir en un solar ubicado en la “acequia puesta de la otra parte del monasterio de Santo Domingo… en el camino que va al Teanguez de Tatelulco”. Es la esquina que hoy forman las calles de Brasil y Nicaragua, en el barrio de Lagunilla, en el centro histórico de la ciudad.
Ambos edificios se inauguraron en 1.538, cuando era obispo de México fray Juan de Zumárraga. 30 años después, en 1.568, por órdenes del entonces obispo fray Alonso de Montúfar, la capilla quedó erigida en parroquia “en virtud de que ya era muy populoso el vecindario que habitaba esa barriada”, convirtiéndose en la tercera parroquia de la ciudad. Este primer edificio ya no existe. Rosell consigna que la capilla se tuvo que reedificar porque se deterioró seriamente con la inundación que sufrió la ciudad en 1.629. La nueva se inauguró el 22 de enero de 1.662. En el siglo XVIII se derribó ésta y se erigió otra más que se abrió el 21 de febrero de 1.740. Según el autor quedó mucho más amplia que la primera, bien decorada y suntuosa: “sólo el altar mayor costó más de 14 mil pesos”.
De acuerdo con información documental de la Dirección de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural de CONACULTA, su fachada “representa un monumento interesante del arte mexicano de 1.680 a 1.690”. Es de estilo barroco sobrio y está labrada en cantera. Tiene dos cuerpos: en el primero está un arco de medio punto que rodea el portón; en el segundo un nicho enmarcado por estípites con la escultura de Santa Catarina, cuya base tiene grabado el año 1.667.