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viernes, 23 de diciembre de 2011

FELICES FIESTAS




"¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar!" (Charles Dickens)

sábado, 1 de enero de 2011

LA MEGA ROSCA DE REYES-2.011


Rosca de Reyes, una deliciosa tradición:

La Rosca de Reyes es un pan dulce festivo adornado con tiras de fruta cristalizada o confitada de colores variados, que se come en España y otros países hispanos, principalmente en México, donde tiene una gran importancia r tradición muy arraigada, pues en torno a esto se elabora todo un ritual, que va desde la preparación hasta su degustación misma, que se suele ser el día 6 de enero, el día de Reyes.

Historia El origen de la rosca no tiene nada que ver con la llegada de los Reyes Magos a Belén para adorar al Niño Dios, sino que parece estar relacionado con las saturnales romanas, éstas que no eran más que fiestas dedicadas al dios Saturno con el objeto de que el pueblo romano en general pudieran celebrar los días más largos que empezaban a venir tras el solsticio de invierno. Para estos festejos se elaboraban unas tortas redondas hechas con higos, dátiles y miel, que se repartía por igual entre los plebeyos y esclavos. Ya en el siglo III, en el interior del dulce se introducía un haba seca y el afortunado al que le tocaba era nombrado “Rey de Reyes” durante un corto periodo de tiempo establecido de antemano. Felipe V importó de Francia a España esta tradición, que allí se conocía como "Galette des rois" ("Galleta o pan de los Reyes Magos"), para culminar las fiestas navideñas. El pastel estaba cubierto de frutas escarchadas y tenía escondido en su interior una pequeña sorpresa, a veces de gran lujo y valor.

Tradición mexicana Esta es una costumbre del cristianismo, y la historia cuenta que de Persia salieron los tres Reyes Magos para ir a adorar al Niño Jesús. Y según lo narra Marco Polo en su libro El Millón: "Los tres Reyes de la comarca se pusieron de viaje para adorar a un profeta recién nacido y llevarle tres ofrendas: oro, incienso y mirra. Si el profeta tomaba el oro, era rey terreno; si tomaba el incienso era un Dios; y si tomaba la mirra, era un médico. Sus nombres: Melchor, Gaspar y Baltasar, tres Reyes Magos ataviados con llamativas vestimentas que salieron de Oriente y que hoy con el paso de los años forman parte de las celebraciones decembrinas. Cargados de regalos, oro, incienso y mirra, especialmente para el niño, y según narra en algunos pasajes la Biblia, cada uno de estos obsequios guarda un significado muy especial. En México, la representación de la Natividad es incorporada a la Rosca de Reyes, en donde el pan puede tener uno o varios “niños” en su interior, y por lo tanto escondidos. Esto representa que el niño tuvo que ser escondido y protegido en los días del relato bíblico perteneciente al pasaje del “Día de los inocentes”, que cuenta que en los tiempos de Herodes, al enterarse que había nacido el Rey de Reyes, en un humilde establo, ordenó matar a todos los niños menores de tres años, para evitar de este modo, ser destronado. Originalmente, la figura era hecha de porcelana o cerámica, y actualmente es de plástico resistente al calor. Como en México la Rosca de Reyes puede tener uno o varios muñecos, representando al Niño Dios, es tradicional que a aquel que a la hora de cortar una rebanada encuentra el niño adquiere la obligación de comprar tamales, hechos de maíz, (el alimento prehispánico por excelencia) y chocolate, "el alimento de los dioses" para la fiesta del Día de la Candelaria, celebrada el 2 de febrero. La celebración de la “Partida de la Rosca” es un convivio que reúne a familias y amigos en la que no puede faltar un rico y espumoso chocolate para acompañarla. El día 6 de Enero la Iglesia Católica celebra la Epifanía conmemoración de la manifestación del Señor a los gentiles.

LA MEGA ROSCA DE REYES
• Medirá 720 metros lineales, por 90 centímetros de ancho y un peso de nueve mil 375 kilos
• El festejo dará inicio a las 10:00 de la mañana del próximo domingo 2 de enero del 2011
A fin de continuar con una de las tradiciones más importantes en la Ciudad de México –la llegada de los Reyes Magos–, con lo que se da fin a las fiestas Navideñas, el Gobierno del Distrito Federal, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico, realizará el próximo domingo 2 de enero del 2011, a las 10:00 de la mañana, el corte de la Mega Rosca de Reyes en el perímetro del Zócalo capitalino.
La Mega Rosca de Reyes, que se empezará a montar desde las 22:00 horas del primero de enero en el borde de la plancha del Zócalo de la ciudad, medirá 720 metros lineales, por 90 centímetros de ancho y tendrá un peso aproximado de nueve mil 375 kilos.

En conferencia de prensa, el director general de Políticas de Abasto de la Secretaría de Desarrollo Social, Ferrer Galván Acosta, indicó que participarán más de 300 panaderías de la Ciudad de México, con 16 mil horas hombre, para la elaboración de la Monumental Rosca de Reyes 2011.
Expresó que como cada año, la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canaimpa) participará en la elaboración, colocación y corte de la Rosca. Asimismo, la empresa grupo Lala, donará 250 mil cuartos de leche, que serán repartidos con los trozos de la Rosca de Reyes.
“Para esta celebración popular, la dependencia local tiene contemplada la asistencia de más de 300 mil personas en la Plaza del Zócalo capitalino, a las que se les darán de manera gratuita trozos de la Monumental Rosca de Reyes y cuartos de leche”, dijo.
Galván Acosta expresó que la elaboración de la Rosca de Reyes permite que la industria de la panificación en México arranque el año con un fuerte impulso, “para el desarrollo económico de la Ciudad de México resulta fundamental que esta industria se sostenga, ya que de ello depende buena parte de la alimentación de los mexicanos, no solo en cuanto al consumo en sí, sino a sus tradiciones”.
A lo largo del año, la industria de la panificación se renueva y ratifica en múltiples fechas, formas y modalidades, por lo que el pan y los panaderos son parte de las principales expresiones culturales del país y de la Ciudad de México.
En la Sala de Prensa de la Dirección General de Comunicación Social, el servidor público local indicó que en términos económicos la industria panificadora incluye el aprovechamiento de sectores de la economía que sin ellos sería incomprensible en la actualidad, pero sin su consumo otras economías se atrasarían como la luz, el gas, el agua, la harina, el huevo, el azúcar, la sal, el trigo, la leche, entre otros.
“Apoyar a esta industria implica fortalecer los cerca de 400 mil empleos directos que genera y por ser parte de la cotidianidad de esta ciudad, el Gobierno del Distrito Federal, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico, ratifica la vigencia de las tradiciones mexicanas, es por eso que, en coordinación con la Canainpa, se desarrollará como cada año la Monumental Rosca de Reyes”, indicó.
En su oportunidad, el Vicepresidente de Canaimpa, Antonio Arias Ordoñez, expresó que para la elaboración de la Rosca de Reyes se emplearán más de seis mil kilos de harina, tres mil kilos de mantequilla, tres mil kilos de huevo, mil kilos de leche en polvo, dos mil 200 kilos de azúcar, entre otras materias primas.
Los cerca de 400 mil trabajadores de la industria panificadora estamos muy agradecidos con el Gobierno de la Ciudad de México, ya que a través del trabajo conjunto se podrá realizar para el 2011 la más importante Rosca de Reyes.

Fuente: www.noticiasdetuciudad.df.gob.mx
www.restaurantesdemexico.com.mx

jueves, 4 de noviembre de 2010

LA PIÑATA


Su origen se señala en Asia, particularmente a China, como su punto real de origen. Se supone que el famoso viajero Marco Polo, en su visita a esa nación, vio cómo los chinos creaban coloridas figuras de animales cubiertas con papel, las cuales se colgaban con arreos, y se usaban en las celebraciones del Año Nuevo. Polo llevó a Europa la idea de esas primeras piñatas.

Por su parte, los europeos vincularon la piñata con las celebraciones de la Cuaresma. El primer domingo de ese período litúrgico se transformó en el "Domingo de la Piñata", derivado del término italiano pignatta, cuyo significado en español es "olla frágil". La costumbre se propagó a regiones cercanas como España, donde la Cuaresma adquirió el carácter de fiesta, celebrando "El Baile de la Piñata", en el cual se utilizaba una vasija de barro conocida como "la olla" que desempeñaba la función de piñata.

Los rumores de tal tradición cruzaron el océano y llegaron a América. Los misioneros españoles destacados en Norteamérica llevaron consigo sus piñatas, cubriéndolas con papel de colores, que les otorgaba una apariencia terrorífica, con el objetivo de atraer feligreses a sus ceremonias religiosas. Eventualmente, la piñata adquirió significación religiosa, ya que, al decorarla, se intentaba representar con ella a Satanás, a quien se atribuía el uso de máscaras atractivas para inducir a la gente a convertirse en pecadores.

La piñata adoptó una forma de satélite: una esfera con siete conos sobresalientes, cada uno con una banderola en su extremo. Dichos conos representaban los siete pecados capitales: avaricia, gula, pereza, odio, envidia, vanidad y lujuria. Además, las frutas y caramelos en su interior eran símbolos de las tentaciones que implicaban la riqueza y los placeres terrenales.
Los participantes, vendados, recibían la orden de golpear la piñata, en un esfuerzo por combatir las fuerzas demoníacas. El garrote para destrozar la piñata, por su parte, simbolizaba la virtud. Una vez rota la piñata, el contenido de la misma era la representación del premio a los participantes por ser fieles a su fe.

Lentamente, la piñata fue perdiendo su asociación religiosa, y en la actualidad, se considera un símbolo de diversión y entretenimiento aunque conserva en diversas regiones su significación religiosa. Puede usarse en la temporada navideña o en fiestas de cumpleaños, y ya no se reserva a la cultura latina, pues personas de todas las nacionalidades y procedencias se turnan para golpear la piñata.

En México, la piñata adoptó la forma colorida con que la conocemos hoy en día. Para hacer una piñata se necesita una olla de barro que se unta con una capa de engrudo (harina de trigo cocida) para que la cubra por completo; luego, se le pegan trozos de papel periódico. Después, la imaginación y la destreza determinan las formas y los colores: estrellas, flores, barcos, loros, pavos reales, patos, borregos, burros, toros, elefantes, pescados, frutas y vegetales. También podemos encontrar negritas, reyes, aeroplanos y payasos. Hay frutas especiales para rellenar la piñata: tejocotes, naranjas, limas, jícamas, cañas y cacahuates, sin olvidar los dulces.

martes, 2 de noviembre de 2010

EL PULQUE


Así de inicio se puede tomar combinado con la pulpa de diferentes frutas y endulzado con miel, una especie de cóctel, a lo cual se le da el nombre de Curados que va de un simple curado de Tuna Roja hasta los muy caros de Piñón Rosa, o bien el natural, denominado popularmente como curado de "Ajo" {por de ajo-dido (pobre)} ya que es el más barato. En el aspecto gastronómico es el elemento alcohólico indispensable de la tradicional salsa borracha, además de que forma parte de las recetas de varios tipos de carnes y caldos.

El pulque aún se fabrica en la actualidad en cantidades limitadas en algunas partes de México. Sin embargo, debido a que no es fácil de preservar o almacenar, no se le conoce mucho fuera de México. Su consumo fue habitual en México entre todas las clases sociales durante el siglo XIX, pero en las décadas de 1920 y 1930 las autoridades emprendieron una lucha contra su consumo y consiguieron que éste disminuyera, principalmente en las ciudades, aunque en el ámbito rural sigue siendo una bebida popular.

En el presente el pulque ha sido desplazado por la cerveza de origen asiático-europeo y los licores de agave "tequila, mezcal, charanda, etc", por lo que sus expendios se han vuelto más escasos o han pasado a la clandestinidad en los barrios y pueblos de bajo nivel económico, por otro lado algunas empresas y asociaciones campesinas han empezado a embotellar o enlatar el pulque para su venta a mayor escala y a mayor distancia, logrando exportar a los mercados de Oceanía, Europa, Lejano Oriente, Centro y Sur América y sobre todo por el número de mexicanos residentes, a los Estados Unidos, ya que en México se le ha relegado por considerarse su consumo propio de los más bajos niveles intelectuales, sociales y económicos.

El origen del pulque es desconocido, pero debido que tiene una función primordial en la religión prehispánica, muchas leyendas explican sus orígenes. De acuerdo las historias indígenas toltecas, durante el reinado de Tecpancaltzin, un noble llamado Papantzin descubrió cómo extraer el aguamiel de la planta de maguey; y a las personas que fabricaron el pulque se les denominó como “tlachiquero” (del náhuatl "rasguño") ya que tallaban las pencas de maguey para extraer su fino líquido. En los tiempos prehispánicos, los aztecas consumían el pulque en las ceremonias religiosas. Se le recomendaba también a mujeres cercanas al parto y lactantes.
Durante la época prehispánica, el pulque era usado en ceremonias principalmente por los sacerdotes, para poder tener una mejor concepción de los mensajes que enviaban los dioses, usado principalmente en la región del altiplano mexicano. En tiempos de los mexicas el pulque se llamaba iztac octli ("el licor blanco").
La principal zona de consumo y producción es la antigua región de los Llanos de Apan, o Altiplano hidalguense, donde surgió la charrería a consecuencia de la bebida blanca fermentada de maguey, ya que se usaba para embriagarse y después jugar con el ganado en las haciendas pulqueras de la zona.
En México El Pulque se le considera junto con el tequila y el Sotol como bebida nacional.

Wikipedia

jueves, 28 de octubre de 2010

DÍA DE MUERTOS


En México la tradición de Día de Muertos es muy antigua. Desde hace aproximadamente 3000 años, algunas civilizaciones indígenas como los aztecas, rendían culto a sus muertos en un festival anual que duraba alrededor de un mes. Esta celebración se llevaba a cabo en el noveno mes del calendario solar azteca, mismo que hoy correspondería a nuestro mes de agosto.
Cuando los españoles llegaron a México en el siglo XVI, los frailes evangelizadores intentaron convertir a los indios al cristianismo. Entre las tradiciones que trajeron al Nuevo Mundo se Fieles Difuntos.
De esta manera, los españoles comenzaron a festejar dichas fiestas cristianas, pero incorporando en ellas elementos de la fiesta prehispánica para festejar a los muertos. Fue así que surgieron los altares de muertos que los mexicanos del siglo XXI siguen levantando para honrar a sus difuntos. Algunos elementos indígenas presentes en las ofrendas del Día de Muertos son el copal, los platillos tradicionales como la calabaza en piloncillo, los tamales, las tortillas y las flores de cempaxochitl; por su parte, los elementos que provienen de la cultura cristiana e hispánica son las veladoras, las imágenes de santos o el pan de muerto que se incorporó cuando los españoles introdujeron el trigo en América, y el cual vino a sustituir los cráneos de seres humanos que solían exhibirse en los altares prehispánicos.

La figura más importante de los altares u ofrendas de Día de Muertos es La Catrina, un esqueleto vestido de mujer que simboliza a la muerte. Este personaje también surgió a partir del mestizaje cultural entre las tradiciones prehispánicas y las occidentales. Durante el siglo XIV las numerosas guerras y la aparición y propagación de la peste negra por toda Europa originaron una nueva cultura hacia la muerte. La presencia de la misma era una constante en la vida cotidiana y así, los seres humanos comenzaron a verla con familiaridad y cercanía. El contacto cotidiano con la muerte comenzó a manifestarse en las danzas macabras, lo mismo que en muchas pinturas. En ellas la muerte se personificaba y representaba en la figura de un esqueleto que, guadaña en mano, venía a la tierra para llevarse a todo aquel que se le pusiera enfrente, ya fuera rico o pobre, noble o plebeyo.
Los frailes que llegaron al Nuevo Mundo en el siglo XVI trajeron consigo a este personaje, mismo que se mezcló con la deidad prehispánica Mictecacíhuatl, la “Dama de la Muerte,” para dar origen a “la Catrina.” En el siglo XIX, esta singular mujer fue inmortalizada en los grabados del artista mexicano José Guadalupe Posada.
Actualmente, los mexicanos siguen la tradición de poner altares de muerto en la sala de sus casas en honor a algunos de sus difuntos más queridos. Estas ofrendas se levantan para que los parientes, los amigos y sobre todo, los propios difuntos honrados con dichos altares los visiten. Es por este motivo que el altar de muerto debe contener, entre otras cosas, la fotografía de la persona a quien se quiere recordar, los platillos y objetos que ésta disfrutó en vida, agua para calmar su sed, velas para alumbrar su camino, flores de cempaxóchitl, sal, calaveritas de azúcar, pan de muerto, alguna bebida alcohólica como aguardiente o mezcal, copal e incienso, así como algunas imágenes religiosas.
Otra tradición importante que se realiza durante esta fiesta es la de escribir versos festivos llamados “calaveritas”, en los que se describe en forma graciosa la futura muerte de algún amigo o familiar. En México, los días 1 y 2 de noviembre son días de fiesta en los que los panteones se llenan de personas que desean recordar a sus muertos. Durante dicha celebración, los mexicanos visitan a sus difuntos y les llevan flores, comida, música de mariachi y todo aquello que pudo hacerlos felices en vida. En lugares como Mixquic, muy cerca de la ciudad de México y la isla de Janitzio, en el estado de Michoacán, miles de visitantes se dan cita para disfrutar de una fiesta llena de sabor y colorido.

(tides.sfasu.edu)

lunes, 18 de octubre de 2010

EL JARABE TAPATÍO


"Raza de bailadores de jarabe", llamó López Velarde a los mexicanos, en su maravilloso poema " La Suave Patria " y en verdad que el Jarabe Tapatío es la expresión mexicana por excelencia de la danza, superior a otros bailes populares, como la Zandunga, la Jarana, la Bamba, el Zapateado, etcétera. Parece que el Jarabe es en verdad de origen tapatío, pues todavía es en los pueblos de Jalisco en donde se baila con mayor devoción, a veces sobre tarimas de gruesa madera que tapan grandes hoyos hechos en la tierra, como caja de resonancia para el vivo taconeo de los bailadores. Estos visten generalmente los trajes de Charro y de China Poblana, en la liturgia nacional, en tal forma que el jarabe se identifica con esos personajes prototipos del mexicano de ahora y de antes.

La danza se acompaña en esos lugares con la música del Mariachi, tapatío también, que originalmente fue una orquesta compuesta de gente de arpón, guitarrón y violín, a la que a veces acompañaba un clarinete y un tamborcillo. Antes se bailaba el Jarabe cantando sones de la tierra, con dos voces acopladas, una de ellas era el falsete. El original Jarabe Tapatío era una danza de larga duración, colección de sones y bailes diversos, que independientemente entre sí fueron populares y que juntaron para formar algo así como un baile nacional, compuesto para la clásica pareja del Charro y la China Poblana. Comienza con el son de El Atole, y sigue con los de: El Carbonero, El Sombrero Ancho, El Ahualulco, La Malhora, La Guitlacocha, El Perico, Los Enanos, El Romerito, El Limoncito y otros sones, para terminar con los de El Palomo y La Diana.

Al empezar el siglo XIX, los currutacos o emperifollados de la alta sociedad mexicana, afrancesados ya un poco, bailaban las danzas europeas: el bolero, el fandango, la contradanza o bien los aires de la corte, como las pavanas, las gavotas y los minuetos, aún más antiguos; mientras que el pueblo bailaba el zapateado español, acompañando al baile con seguidillas y tonadillas mal intencionadas, que generalmente se burlaban, con picantes letras, no pocas veces licenciosas, de los bailes de los gomosos y de sus reverencias. Al sobrevenir la independencia de México, se incorporaron sones patrióticos y canciones populares, convirtiéndose el zapateado español en el Jarabe Tapatío con elementos propios.
Se puso el nombre de Jarabe al nuevo baile, porque los boticarios acostumbraban hacer un jarabe de mixturas, para muchos males, echando en unos recipientes los sobrantes de muchos otros medicamentos ya que el baile se hizo también con retazos de otras danzas y canciones.

El Jarabe se baila con diversos movimientos de los pies para cada son y la mímica correspondiente: por ejemplo, al bailar El Palomo, el nombre hace la rueda a la mujer, como el macho a la hembra, en las palomas, terminando por arrojar a los pies de la bailadora el galoneado sombrero. El Jarabe siguió siendo un baile popular, que nunca entro a los salones, en donde se siguieron bailando las danzas extranjeras: la varsoviana, la polka, la mazurka, el chotis, la danza y el vals, que trajeron a México los soldados franceses durante la invasión de mediados de siglo. El Jarabe era considerado como una danza corriente y licenciosa que empezó a bailarse en las fiestas públicas hasta imponerse.

El virrey Berenguer de Marquina, el 15 de diciembre de 1802, en un bando que
condenaba esa danza, decía dolido: " que en el mes de octubre llegó a su noticia, con gran sentimiento de su corazón, que en esta capital (la ciudad de México) y en otros lugares del reino, se iba introduciendo un baile nombrado Jarabe Gatuno, que por sus deshonestos movimientos, acciones y canto, causaba rubor aún a las personas de menos delicada conciencia ". El baile fue tomado por los Tapatíos, los que lo despojaron de sus características licenciosas, convirtiéndolo en un baile folklórico solamente, en el que se describe la lucha amorosa, el ruego y la pasión tierna del mexicano, la fuga y coquetería de la mujer, que se atraen y se rechazan hasta terminar en el entendimiento final.

.blogcindario.com



lunes, 4 de octubre de 2010

HISTORIA DEL TEQUILA


“Cuenta una antigua leyenda que en la región de Tequillán, habitada por los tiquilas, pertenecientes a la cultura tolteca, un viejo sabio, llamado “Achio Colli” que significa el primero de los abuelos, había oído en las narraciones de sus antepasados que los dioses encolerizados con los humanos, habían mandado sobre ellos una gran tormenta una tarde de verano. Durante la misma, un luminoso rayo de luz cayó con fuerza sobre unas plantas silvestres que abundaba en esos lugares.
Con el calor del rayo, la plantas ardieron durante algunos minutos y al apagarse el fuego, las largas hojas de los magueyes se habían consumido, quedando solamente los corazones de las plantas, de los que brotaba un líquido lechoso que despedía un seductor aroma.

Entre curiosos y asombrados, los indígenas bebieron el néctar y tan agradable les resultó al paladar, que atribuyeron el fenómeno a un milagro de sus dioses, que habían mostrado su perdón regalándoles una bebida que además de alimentarlos, les desvanecía las penas del alma.
El agave o maguey, planta recia y de espinosas hojas, creció de forma silvestre, en los agrestes páramos del altiplano de la América Septentrional; estas tierras pobres, rocosas y polvorientas, que precisan de mucho sudor para dar su fruto, abrigan en el centro de su corazón a Mayahuel, que con sus cuatrocientos pechos, daba el alimento a sus hijos.”

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Fue probablemente hasta el año de 1600, cuando se estableció la primera factoría formal para la fabricación del llamado vino mezcal. Aunque las fuentes no son muy precisas, se atribuye a el Señor Pedro de Tagle, marqués de Altamira, y caballero de la orden de Calatrava, que vino a establecerse a Tequila, la construcción de la primera fábrica en la Hacienda de Cuisillos, y el cultivo formal del agave alrededor de ella, introduciendo también el destilado a la bebida, proceso que no realizaban los indios, fomentando el proceso de mestizaje en la cultura. El tequila, es una bebida mestiza, tal vez por ello esté tan identificada con nuestros usos y costumbres.

Durante la colonia, el vino mezcal, sufrió pasando de Mayahuel a Tezcatlipoca. En 1608, El Gobernador de la Nueva Galicia y Presidente de la Real Audiencia, impuso los primeros gravámenes al vino mezcal, para financiar importantes obras públicas en la ciudad de Guadalajara. De hecho, el primer acueducto que tuvo la ciudad, fue construido con fondos provenientes de la recaudación impositiva a la producción del vino mezcal.
Durante el siglo XVII, el vino mezcal empezó a exportarse con éxito a la Madre Patria, sin embargo durante el reinado de Carlos III, se prohibió la importación a España y la producción en la Nueva España del mismo, para favorecer la producción y consumo de vinos y licores de España, y aunque ni la producción ni el consumo desaparecieron, si fue un duro golpe a la incipiente industria. No fue sino hasta el siglo XVIII, cuando ascendió al trono Fernando IV, en que la prohibición fue levantada y la producción y consumo del vino mezcal se popularizó entre los habitantes de la Nueva España.

La primera licencia para la manufactura del vino mezcal, la obtuvo en 1758, José Antonio Cuervo, para el consumo en la taberna del Cuervo, situada en Tequila. La Rojeña, es la primera fábrica que empezó a fabricar lo que ahora conocemos como tequila. A principios del siglo XIX, se empezó a dar el primer crecimiento importante en la industria, al establecerse fábricas como La Antigua Cruz, de Don Cenobio Sauza, que posteriormente cambió su nombre a la Perseverancia.
También surgió Tequila Herradura, cuya fábrica original, convertida por sus dueños en un museo, podemos admirar hasta nuestros días. Otra fábrica establecida en esta época fue la de tequila Orendáin (Destiladora de Occidente). Todas estas fábricas se establecieron en la región de Tequila. En los altos de Jalisco, las primeras fábricas fueron Tequila San Matías (1886) cerca de Tepatitlán, y Tequila Centinela en Arandas en 1904.
Internacionalmente, el tequila empezó a conocerse durante el Porfiriato; con el advenimiento de los ferrocarriles, algunos productores empezaron a exportarlo a los Estados Unidos.

www.mexicodiplomatico.org

martes, 28 de septiembre de 2010

EL JUGUETE TRADICIONAL MÉXICANO

El juguete tradicional
Desde tiempos prehispánicos los pueblos indígenas se ocuparon de elaborar distintos juguetes que se continuaron realizando durante la Colonia, de ambos periodos proceden los juguetes actuales que se han incorporado a la vida diaria, por lo tanto, el juguete popular mexicano, es el resultado de la mezcla de imaginación, creatividad, fuerza, destreza y sensibilidad del artesano mexicano que se conjuga con los modelos, ideas e influencias de distintas culturas.
Los materiales utilizados en su elaboración son de diversa naturaleza u origen, prácticamente los que el medio ofrece como materia prima, dentro de los más importantes están la arcilla, la hojalata, el plomo y la madera, que con habilidad adquieren una gran variedad de formas dinámicas y vistosas. Por ejemplo, el juguete de madera se puede explicar como el resultado
de la transformación de un trozo de madera en piezas plasmadas de fantasía y singularidad excepcional, donde también se conjuga el ingenio y paciencia aprovechando la belleza natural de este material, así como la diversidad de colores, veteados, texturas, pesos, dureza,
resistencia y facilidad de tornearse.


¿Como se elabora un juguete? Generalmente los artesanos no cuentan con talleres
acondicionados, regularmente laboran en los patios y corredores de sus casas. Trabajan la madera con instrumentos muy simples como navajas, hojas de rasurar, cuchillos o con utensilios más apropiados como formones, sacabocados, gubias, garlopas, sierras pequeñas, cepillos, o tornos rudimentarios que se manejan con manos y pies, aunque en el mejor de los casos se utiliza herramienta eléctrica como tornos y caladoras que facilitan mucho el trabajo.
Cuando el juguete es de varias piezas, éstas se obtienen por separado a partir de plantillas y se cortan y unen con pegamento. Si el terminado de la madera es al natural, se pule y se cubre con laca o barníz transparente, en ocasiones se decora con pincel o con pirograbado.
Cuando la madera se pinta o usan anilinas, laca o barniz, en cualquiera de los casos los colores son llamativos como rosa mexicano, rojo, morado, magenta, solferino, amarillo, verde,
azul, negro, blanco, etc.
Ya sea al natural o pintada, los motivos de decoración generalmente son hojas y flores, aunque también usan grecas, franjas, puntos, etc., siempre en colores contrastantes, lo que le imprime un toque especial a cada pieza.
La técnica del maque o laqueado existe desde tiempos prehispánicos, donde se recubrían los guajes o calabazas afín de darles mayor resistencia, permeabilidad y belleza. Este
procedimiento actualmente se conserva en algunos estados de la República Mexicana, los más importantes son Guerrero (, Temalacaltzingo, Acapetlahuaya), Chiapas (Chiapa de Corzo) y Michoacán (Uruapan y Pátzcuaro). En cada sitio usan modalidades que los caracteriza. La laca
es una mezcla de tierra con aceites de diferente origen. Tanto al natural como cubierta de colores, en ambos casos resultan piezas realmente bellas, cada una con un encanto especial.

Técnicas empleadas-

Las matracas de Puebla son pintadas con anilina y
como parte final del decorado le adhieren en una de sus caras, una estampa de la lotería.
Los juguetes de Guanajuato se hacen de capas muy delgadas de madera, en las que dibujan figuras de palomas, payasos, luchadores, aviones, etc, que decoran con anilina, en las alas y la cola de las palomas, dibujan plumas con una pintura hecha a base de yeso, agua y pegamento de color blanco.
En los talleres donde se hacen trompos, baleros, yoyos y perinolas, se utilizan tornos, al que adaptan una banda de cuero para pulirlos. En Aguascalientes los trompos son terminados al natural, en Michoacán los decoran por fricción con otra madera que deja bandas oscuras sobre las piezas, en el Estado de México y Jalisco con gubias y navajas les aplican el diseño de líneas acanaladas y con barníz de color aplican el diseño de franjas que finalmente cubren con una mezcla de alcohol, goma laca y polvo de metal, que da un acabado tornasol.
Las cajas, guitarras y muñecos que realizan en Chiapas, son pintados con anilinas, las brochas que utilizan para los decorados son hechas por los mismos artesanos usando plumas o pelos de varios animales.
El tejamanil de pino es muy utilizado en Michoacán, Chiapas y Oaxaca para elaborar cajas o guitarras, todo el proceso es manual, cuando el juguete se termina de armar, se pinta con anilina y se decora con flores y grecas en tonos contrastantes.
En Chihuahua, los tarahumaras hacen figuras humanas con diversos accesorios adaptados a sus costumbres: algunos tocan el violín, otros muelen en metate, otros están sentados vendiendo vasijas.
La variedad del juguete Las actividades infantiles son un aspecto que los pueblos
de México han atendido tradicionalmente mediante la producción de diversos objetos que complementan al juego.
Hasta nuestros días se ha conservado esta producción de juguetes en varios estados entre los que destacan Michoacán, Estado de México, Guanajuato, Guerrero y Chiapas. Entre los motivos e ideas que realizan, podemos mencionar los siguientes.

Juguetes de destreza.

Durante mucho tiempo han sido parte del pueblo mexicano, los trompos, yoyos, baleros, perinolas y matracas, la producción de estos juguetes es característica de los estados de Aguascalientes, Estado de México, Jalisco, Michoacán y Puebla.

Ferias.
Si cada uno de los juguetes que elaboran los artesanos mexicanos son dignos de admiración,
uno de los más impresionantes son las ferias elaboradas en Guerrero con la técnica del maque, son conjuntos de juegos con ruedas de la fortuna, caballitos, sillas y aviones voladores, sube y baja, columpios, resbaladillas, que mas que un juguete, son piezas de colección.

Figura humana.
La figura humana no podría faltar en la expresión artesanal, ya que está ligada a costumbres y actos que identifican a cualquier cultura, entre las figuras más frecuentes están los charros,
jinetes, muñecas, luchadores, galleros y payasos, piezas de Chiapas, Chihuahua, Guanajuato, Guerrero Michoacán y Oaxaca.

Muebles.
Uno de los juguetes que se produce en varios estados son los muebles, destacan Guanajuato, Querétaro, Michoacán, México, Puebla, Chiapas y Yucatán, las ideas incluyen tanto mobiliario de casa como de cocina, entre los que se encuentran mesas, trasteros, camas, tocadores, roperos, burros de planchar, sillas, sillones, repisas, escritorios y libreros.

Vajillas y utensilios de cocina.
Se encuentran vasos, platos, copas, jarras, botellones, cántaros, botellas, jarros, cucharas, molinillos, rodillos, en los objetos creados sobresale, entre otras características, la facilidad de tornearse de la madera. Estos artículos son característicos de Michoacán, Jalisco y el Estado
de México.

Vehículos.
Se encuentran carros, carretas, camiones, canoas, aviones, bicicletas, piezas características
de Michoacán, Oaxaca y San Luis Potosí.

Instrumentos musicales.
Este juguete es elaborado según el estado, las guitarras, principalmente son de Michoacán, Oaxaca y Chiapas, los tambores y güiros de Michoacán y las mandolinas y violines de Veracruz.

México es muy rico en recursos maderables, por lo tanto la materia prima en la elaboración de juguetes es muy diversa y en la mayoría de los estados cuando se hace el aprovechamiento forestal, cierta parte de madera se destina a la elaboración de juguetes característicos de cada entidad. Como la madera de pino es la que mayor explotación tiene en nuestro país la mayoría de los juguetes son de esta madera, aunque también se utilizan otras, básicamente las que se encuentran en el entorno de bosques y selvas locales.

www.izt.uam.mx