miércoles, 8 de septiembre de 2010

LOS BARRIOS DE COYOACÁN


Cada uno de los ocho barrios que conforman Coyoacán tiene importantes templos construidos durante la época colonial, donde todos los años el día del santo patrono se celebran fastuosas fiestas pletóricas de ceremonias religiosas, procesiones, música, danzas, juegos mecánicos, fuegos pirotécnicos y la indispensable vendimia. Estos encantadores barrios, actualmente unidos por quebradas calles y angostos callejones, son poseedores de interesantes historias y fabulosas leyendas.

Podríamos imaginar cómo lucían hace menos de un siglo estos peculiares barrios. Empecemos por el barrio de la Concepción con su pequeña plaza de La Conchita y su churrigueresca y bella capilla, vigilada celosamente muy de cerca por la célebre Casa de La Malinche, entre abundantes y límpidos riachuelos nacientes del manantial de Los Camilos, con sus animados lavaderos de ropa, sitio donde proliferaban los ahuehuetes.

Los barrios de San Lucas y San Mateo, surcados por serpenteantes y cantarines arroyuelos, con sus tupidos maizales y amplios llanos para la cría de ganado. El de Santa Catarina con su templo dedicado a Santa Catarina Mártir y su pequeña plaza rodeada -como hasta ahora- de conventos y de grandes mansiones. Los de El Niño Jesús y San Francisco con sus tortuosas callejuelas, montados sobre el negro pedregal -ardiente erupción del Xitle- actualmente separados del centro de Coyoacán por la avenida Miguel A. de Quevedo.
El pequeño y recóndito barrio de San Antonio con su pequeña y misteriosa capilla de San Antonio Panzacola que perteneció a los frailes carmelitas, situada junto al pintoresco puente de piedra sobre el río Magdalena. Por último, el barrio de Churubusco con su histórico Convento de los Dieguinos, al que llegaba la importante calzada de Iztapalapa. Antes de la época colonial este lugar era una pequeña isla que los indígenas llamaron Teopanzolco, punto donde se juntaban la Laguna de México y el Lago de Xochimilco.

Muchos de estos barrios están unidos por la antigua Calle Real, llamada después Santa Catarina, posteriormente Benito Juárez y ahora Francisco Sosa; la que empieza en el puente de Panzacola y termina en la actual plaza Hidalgo. Por largo tiempo fue recorrida por un tranvía que comunicaba al barrio de San Ángel con el de Churubusco; el cual era arrastrado primero por mulas y más tarde impulsado eléctricamente. Otra calle principal que une otros barrios coyoacanenses es la de La Higuera, que comunica la plaza Hidalgo con la plaza de La Conchita.

Al caminar por el antiguo atrio y camposanto del tempo de San Juan Bautista encontramos al frente una sencilla cruz atrial; a la izquierda una gran estatura del cura Miguel Hidalgo, y en su parte posterior la interesante escultura labrada sobre un tronco de árbol llamada la Familia de Antonio Álvarez Portugal y Josué. A un lado está el quiosco, siempre rodeado de palomas.
Al cruzar la calle de Carrillo Puerto, que divide el atrio en dos, se encuentra la bullente fuente de Los Coyotes. La plaza está flanqueada al norte por el edificio que alberga la sede delegacional del Distrito Federal(mal llamado Palacio de Cortés, ya que es posterior a la época colonial y nunca vivió allí el conquistador); al sur, por la imponente construcción del templo de San Juan Bautista; al poniente, por los restos de su portada atrial en piedra labrada, justo enfrente de la calle de Francisco Sosa, donde en medio de gran profusión de postes se esconde la interesante fachada de la casa de Diego de Ordaz.

En los jardines coyoacanenses también podemos adquirir artesanías; comprar los abalorios de chaquira y las muñequitas de trapo que confeccionan diestras manos indígenas; encontrar, en la librería de la plaza, el libro o el disco más reciente, y observar la asombrosa habilidad de los pintores del spray. Junto a la capilla abierta del antiguo templo dominico-franciscano, se exhiben algunas vistosas pinturas, paisajes que oscilan entre arte y artesanía.

A muchos visitantes no les molesta formar una fila con tal de poder saborear las deliciosas nieves y helados o las refrescantes aguas -hechas de jugosas frutas de la estación- que se expenden en las cada vez más numerosas neverías. Algunos prefieren comprar el caldocito esquite y los quemados elotes asados o cocidos, aderezados con crema, mayonesa, jugo de limón, queso rallado, chile en polvo y sal. A otros les gustan más las tradicionales gorditas de la Villa, envueltas en colorido papel de china, Las sabrosas alegrías, aglutinadas con miel de abeja y asperjadas con nueces y pasitas; las obleas de harina, con el exquisito sabor que les da miel y las pepitas de calabaza...

Fuente: México desconocido No. 242 / abril 1997

martes, 7 de septiembre de 2010

LAS HACIENDAS



Tras la conquista de Tenochtitlán y el reparto por la Corona española de tierras de Nueva España, que intentó salvaguardar las tierras indígenas prohibiendo su posesión por los españoles, se produjo una violación sistemática de esta disposición, llegando incluso a concederse mercedes de ganado, por los virreyes, en estas tierras. La creciente demanda interna y externa de productos agrícolas y ganaderos, propició la expansión territorial y económica de las labores y estancias de ganado, y este fenómeno dio origen al surgimiento de la hacienda. La palabra Hacienda aparece usada por primera vez en Nueva España, en la segunda mitad del siglo XVI, en los planos de algunas propiedades de este tipo.
El auge principal de estas construcciones tuvo lugar en el siglo XVIII, especialmente en la zona de Puebla-Tlaxcala, donde aún permanecen más de cien de ellas. Tuvieron un papel muy importante en la historia y economía de Nueva España y, en muchos casos, se especializaron productivamente: ganaderas, azucareras, productoras de añil o de cacao, etc.
En Yucatán, México, son famosas las haciendas henequeneras que cobraron auge en la segunda parte del siglo XIX y principios del XX, porque en en ellas se gestó y desarrolló la agroindustria del henequén que dio impulso económico determinante al estado de Yucatán y a la región peninsular en su conjunto.

Las Haciendas mexicanas, suelen disponer de una Casa Señorial, dispuesta en forma de L o U, alrededor del patio; muy a menudo, estas viviendas señoriales son edificios arquitectónicamente muy relevantes, de buen tamaño, normalmente con dos plantas y
cuidada ornamentación, incluyendo jardines y otros elementos vinculados al lujo. Disponen también de otras edificaciones auxiliares: Las Calpanerías; las Trojes o almacenes de grano y semillas; las Eras, situadas usualmente junto a la troje, normalmente delimitadas por un murete; los Macheros (para los animales de tiro) y Establos (para las vacas), en forma de cobertizo que daba a un patio secundario; los Tinacales, edificios destinados a la producción de pulque; además de los edificios administrativos y la ya citada capilla. Estas haciendas, particularmente las de tipo ganadero, por su extensión, contaban con determinado número de ranchos, pueblos o estancias, donde los vaqueros podían pernoctar debido a que el trabajo de cuidado del ganado (que podía llegar a tener miles de cabezas), que requería la presencia del caporal y sus vaqueros en las llanuras de la propiedad durante varias jornadas.

lunes, 6 de septiembre de 2010

PARROQUIA DE SANTA CATARINA


SANTA CATARINA, UNA DE LAS PARROQUIAS MÁS ANTIGUAS DE LA CIUDAD DE MÉXICO-

Aún estaba vivo en la memoria de muchos indígenas el recuerdo del sititio impuesto por las tropas de Hernán Cortés a Tenochtitlán entre mayo y agosto de 1.521. Habían transcurrido apenas 15 años de la caída de la antigua ciudad mexica, cuando los primeros pobladores españoles empezaron a planear la construcción de un hospital con una capilla dedicada a Santa Catarina Virgen y Mártir.
LAURO E.ROSELL, señala en su libro (Iglesias y Conventos Coloniales de México- 1.979-), que el 12 de enero de 1.537 el Cabildo autorizó la construcción del hospital y capilla de Santa Catarina Mártir en un solar ubicado en la “acequia puesta de la otra parte del monasterio de Santo Domingo… en el camino que va al Teanguez de Tatelulco”. Es la esquina que hoy forman las calles de Brasil y Nicaragua, en el barrio de Lagunilla, en el centro histórico de la ciudad.
Ambos edificios se inauguraron en 1.538, cuando era obispo de México fray Juan de Zumárraga. 30 años después, en 1.568, por órdenes del entonces obispo fray Alonso de Montúfar, la capilla quedó erigida en parroquia “en virtud de que ya era muy populoso el vecindario que habitaba esa barriada”, convirtiéndose en la tercera parroquia de la ciudad. Este primer edificio ya no existe. Rosell consigna que la capilla se tuvo que reedificar porque se deterioró seriamente con la inundación que sufrió la ciudad en 1.629. La nueva se inauguró el 22 de enero de 1.662. En el siglo XVIII se derribó ésta y se erigió otra más que se abrió el 21 de febrero de 1.740. Según el autor quedó mucho más amplia que la primera, bien decorada y suntuosa: “sólo el altar mayor costó más de 14 mil pesos”.
De acuerdo con información documental de la Dirección de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural de CONACULTA, su fachada “representa un monumento interesante del arte mexicano de 1.680 a 1.690”. Es de estilo barroco sobrio y está labrada en cantera. Tiene dos cuerpos: en el primero está un arco de medio punto que rodea el portón; en el segundo un nicho enmarcado por estípites con la escultura de Santa Catarina, cuya base tiene grabado el año 1.667.

domingo, 5 de septiembre de 2010

´LA CIUDAD DE PUEBLA


La historia de su fundación mezcla la leyenda, los hechos y lo probable.
En el año de 1530 Don Sebastián Ramírez de Fuenleal, presidente de la Segunda Real Audiencia de México, comisionó a Fray Toribio de Benavente a quienes los indigenas llamaban"Motolinía" para que partiera de su diócesis en Tlaxcala, a buscar algún sitio adecuado para la creación de la nueva ciudad.
La zona que eligieron estaba delimitada por el cauce del río San Francisco y el Cerro de San Cristóbal (Hoy cerros de Loreto y Guadalupe). Ahí edificaron la primer capilla de la ciudad, sin embargo las lluvias torrenciales y el desigual crecimiento del río San Francisco y sus Afluentes, pusieron en peligro la existencia de la nueva ciudad, y para evitar su abandono se decidió cambiar su ubicación y así en el año de 1532 se estableció definitivamente la ciudad en la parte oeste del río San Francisco.
La fecha de su fundación es el 16 de Abril de 1531, cuando según cuenta la leyenda, los ángeles descendieron del cielo y señalaron al Obispo Julián Garcés, donde se tenía que construir la ciudad, debido a ello se le conoce también como la Angelópolis (Puebla de los Angeles).
Por otro lado también, se habla de que la creación de Puebla se dió debido a la necesidad de una ruta comercial más corta entre la Ciudad de México y Veracruz.
El 11 de septiembre de 1862, por decreto del Presidente Benito Juárez, se designa a la ciudad, Puebla de Zaragoza.
Otros hechos historicos importante ocurridos en esta ciudad fue durante la Intervención Francesa el 5 de mayo de 1862 , cuando las fuerzas mexicanas comandadas por el General Ignacio Zaragoza (En los Cerros de Loreto y Guadalupe) derrotan a la armada francesa considerada el "Ejército más poderoso del Mundo". Posteriormente la ciudad fue sitiada por los franceses cayendo en 1863, sin embargo el 2 de abril de 1867 el General Porfirio Díaz los derrota con la toma de la ciudad, marcando este hecho el prólogo de la caída del imperio de Maximiliano.
Puebla mantiene entonces durante el Porfiriato su prestigio y nivel social, conviertiéndose en un lugar de recreación, esparcimiento y estudios; así como importante centro de desarrollo comercial, donde floreció la industria textil a principios del siglo XX.
Durante esta estapa la inmigración europea se promueve por lo que grandes comunidades extranjeras se establecieron en Puebla. Llegaron inmigrantes principalmente de España, Italia, Alemania, Francia y el Líbano.

viernes, 3 de septiembre de 2010

MEXICO - PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN


En 1325 de nuestra era, es fundada la gran México-Tenochtítlan, capital del imperio azteca (hoy Ciudad de México), sobre uno de los islotes centrales de la laguna de Texcoco. El 23 de septiembre, del año 1521, a poco más de un mes de haber capitulado ante Hernán Cortes, se funda el ayuntamiento de Coyoacán, el cual encomienda a Alonso García Bravo la traza de la nueva Ciudad de México, abarcando un área de 180 hectáreas y comprendía 100 manzanas.
Visitar la gran Ciudad de México, es una experiencia inolvidable, la ciudad y sus alrededores son un encuentro con el pasado, junto a los monumentos históricos el visitante tiene la oportunidad de apreciar el México moderno que convive no siempre armoniosamente con su pasado.
Conocer el Distrito Federal puede llevar años, y aun así siempre quedaran rincones
insospechados, callecitas pintorescas, plazas que nos hacen olvidar que estamos en esa gran urbe, museos, sitios históricos, galerías, teatros y por supuesto, una rica variedad de sitios para deleitarse con la extensa gastronomía no sólo de la ciudad, sino de todo el país.

PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN
El Zócalo, como es conocida popularmente la Plaza de la Constitución, ha tenido una relevancia de primer orden desde la época prehispánica hasta la actualidad. Esta gran plaza fue el punto de arranque de la Ciudad de México después de la conquista española.
Por sus cuatro costados está rodeada por algunos de los edificios y monumentos históricos mas importantes de la ciudad. Al norte de la plaza tenemos la Catedral
Metropolitana, la de mayor tamaño en el continente americano, su construcción tomó tres siglos de 1573 a 1813. Hacia el oriente se encuentra el Sagrario Metropolitano, el cual se construyó a mediados del siglo XVIII, a unos cuantos pasos está la plaza Manuel Garrido y en seguida están las ruinas del Templo Mayor, que son las principales ruinas aztecas.

En la parte oriente de la Plaza de la Constitución, se encuentra el Palacio Nacional, construido sobre el Palacio de Moctezuma. El edificio de la Suprema Corte de Justicia, que anteriormente fue el Mercado del Volador, se encuentra al sureste, frente a él está el monumento que recuerda la fundación de la gran Tenochtítlan.


Los edificios sede del gobierno del Distrito Federal, están ubicados al sur del Zócalo, se distinguen dos inmuebles, el primero que se encuentra al lado sureste es de reciente construcción, fue edificado entre 1941 y 1948. El edificio de la derecha data de 1532 y fue reconstruido en 1724; en 1910 se le aumentó un tercer nivel y en 1932 el último piso, aquí estuvo originalmente el Portal de las Flores.
Al suroeste del Zócalo se distingue el Gran Hotel de la Ciudad de México, se terminó de costruir en 1898, en el interior está decorado al estilo Art Nouveau. En el exterior del hotel está el Portal de Mercaderes, estos portales fueron construidos en el siglo XVI.
Del lado noroeste de la plaza,en el lugar que antiguamente ocupó el Palacio de Axayacatl, está localizado el edificio del Nacional Monte de Piedad, en este lugar Cortes construyó su casa y no fue hasta el siglo XVIII que el conde de Regla lo convirtió en lo que actualmente es.
El Zócalo, reviste particular importancia no sólo por su aspecto arquitectónico, aquí se celebran varias ceremonias oficiales que están relacionadas con la vida social y política del país, tales como: El día de la Bandera (24 de febrero), la ceremonia del Grito de la independencia (15 de septiembre), el desfile militar (16 de septiembre) y el 20 de noviembre que se realiza el desfile de juventud, en conmemoración del inicio de la Revolución Mexicana.
De manera informal se realizan manifestaciones folklóricas, con danzantes aztecas para conmemorar el inicio de la primavera, el inicio del verano, la caída de la gran Tenochtítlan y la celebración del Día de los Muertos, además de demostraciones de tipo político y reivindicación social.

PALACIO NACIONAL

En el lugar que actualmente se encuentra el Palacio Nacional, estuvo durante la época prehispánica el palacio de Moctezuma, después de la conquista fue posesión de Hernán Cortes; su hijo lo vendió a la corona española en 1562.
El edificio ha sido objeto de inumerables modificaciones, las principales fueron durante los gobiernos de Iturbide, Maximiliano, Porfirio Díaz y Alvaro Obregón. En 1927, durante el gobierno del presidente Plutarco Elías Calles, se le agregó un piso más. En el segundo piso se encuentra el balcón central o presidencial, en el tercer nivel del edificio, se encuentra la campana que tañó el cura Don Miguel Hidalgo el 15
de septiembre de 1810.
El Palacio Nacional se encuentra abierto al publico en su mayor parte, en el se alojan las oficinas de la Presidencia y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
El patio central está decorado por la fuente del Pegaso, el patio tiene arcos de medio punto en sus tres niveles. El cubo de la escalera reviste particular importancia ya que allí se encuentra el mural realizado por Diego Rivera en 1914; denominado "Historia y Perspectiva de México", en el se representan los principales acontecimientos históricos de México y sus protagonistas.

jueves, 2 de septiembre de 2010

EL MARIACHI


La Plaza Garibaldi está situada en la parte centro norte de la ciudad de México, sobre del Eje Central Lázaro Cárdenas y las calles de Allende, Montero y Ecuador en la Colonia Guerrero; colinda con el barrio de Tepito.
Es famosa por los grupos de mariachis que ahí se reúnen, vestidos con su atuendo típico y equipados con sus instrumentos musicales. Por muchos años ha sido el lugar de elección para conseguir a un mariachi quien cante o acompañe una serenata, toque y cante en una fiesta de quinceañera, o en algunos cumpleaños, noches mexicanas y otros festejos.
Hacia 1923 en la vieja plaza de Garibaldi, que estaba rodeada de vecindades habían pequeños comercios, un mercado, un expendio de pulque y una cantina llamada el "Tenampa" propiedad de Juan Hernández Ibarra, comerciante originario del pueblo de Cocula, Jalisco. En el, (hasta hoy famoso "Tenampa") se presentó por primera vez el conjunto "Mariachi Coculense" dirigido por Concepción Andrade. A partir de ahí la Plaza de Garibaldi fue dándose a conocer como un animado lugar para ir a escuchar conjuntos folclóricos, especialmente mariachis y para degustar de la gastronomía típica de Jalisco y del Valle de México.
El nombre de la plaza durante la época colonial fue Plazuela de Jardín, y más tarde El Baratillo, al ser sede de un tianguis donde se comercializaban objetos usados y baratos, conservó ese nombre hasta 1821, año en que se celebró la consumación de la Independencia de México y cambió su nombre a Plaza Garibaldi en alusión al nieto de Giuseppe Garibaldi, José Garibaldi, quien combatiera en 1911 en las filas de Francisco I. Madero en Chihuahua.
El 22 de noviembre en la plaza se celebra a Cecilia de Roma patrona de los músicos

MARIACHI

El mariachi, es un grupo musical conformado generalmente por un número entre 7 a 12 integrantes pero no existe un límite para el máximo. Los instrumentos indispensables son la vihuela, guitarra, guitarrón, violines y trompetas, aunque en ocasiones se le añaden flauta y arpa, y en el extranjero incluso el acordeón.

Interpretaban originalmente sones de Jalisco y del occidente de México pero desde la década de 1930 incluyeron en su repertorio rancheras, corridos, huapangos, sones jarochos y valses mexicanos es decir música tradicional y regional mexicana. Posteriormente se adaptó el bolero constituyendo el Bolero Ranchero y en la actualidad interpretan éxitos de cantantes de moda y en ocasiones hasta baladas y cumbias, ya fuera totalmente del contexto musical vernáculo.

Los primeros conjuntos de mariachi vistieron atuendos cotidianos de los campesinos de los estados de Colima, Nayarit y Jalisco. Sus atavíos eran hechos de manta de algodón y usaban un sombrero de paja de trigo o de palma. A principios del siglo XX, tal como venían haciendo los integrantes de las orquestas típicas, los mariachis comenzaron a presentarse con el traje de charro, añadiendo colores y ornamentos distintos a los originales del traje charro.

Los grupos actuales de mariachi visten generalmente de negro o blanco. De acuerdo al reglamento de la charrería, el traje del Charro (jinete hacendado ó caporal) es de color negro solamente para ceremonias tales como bodas o funerales, pero elcolor blanco no se contempla. Sin embargo, entre mariachis y bailarines se usa cualquier color y combinación así como ornamentos distintos a los usados por los practicantes de la charrería. Estas vestimentas se adornan con calados de gamuza y/ o con botonaduras, que pueden ser de metal troquelado, ya sea fabricado en serie o de manera artesanal, en plata o acero vaciado. Los sombreros de charro y de mariachi son piezas de artesanía exquisita que no tienen parecido con los que se venden en las tiendas de recuerdos para turistas.

En la ciudad de Guadalajara, capital del Estado donde surgió el mariachi, cada año tiene lugar el Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería, este evento está dividido en dos aspectos: a) el deportivo, con encuentros y competiciones de charros y b) el musical con conciertos y presentaciones de grupos de mariachis. Cada año, llegan conjuntos de mariachi de países como Serbia, Finlandia, Colombia, España y Japón, además de los que se presentan agrupaciones de toda América Latina. Además de concursos y conciertos, se imparten talleres y clínicas que han ayudado a los grupos fuera de México a mejorar su vestimenta y sobre todo su estilo y técnica interpretativa.

El mariachi original estaba integrado sólo por instrumentos de cuerda como son violines y guitarras, y dos instrumentos particulares: la vihuela, más aguda que la guitarra, y el otro más grave, el guitarrón, además del arpa. Con el tiempo se integraron además las trompetas que le añaden su peculiar estilo y fuerza.