viernes, 17 de septiembre de 2010

EL ESTADO DE PUEBLA


Puebla es uno de los 31 estados de México. Se ubica en la zona centro-oriental del país. Colinda al este con el estado de Veracruz; al poniente con el Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala y Morelos y al sur con los estados de Oaxaca y Guerrero. Puebla no tiene salida al mar, y presenta un relieve sumamente accidentado. Su superficie es de 34 251, en la cual viven más de cinco millones de personas, que convierten a este estado en el quinto más poblado del país.
El territorio del estado ha sido de gran importancia en la historia de México. En él se han encontrado los restos más antiguos del cultivo de maíz; fue el escenario de ciudades prehispánicas tan importantes como Cantona y Cholula. Durante la época colonial, la ciudad de Puebla llegó a ser la segunda ciudad de la Nueva España, gracias a su ubicación estratégica entre la ciudad de México y el puerto de Veracruz. A finales del siglo XIX, el estado fue uno de los primeros en industrializarse, gracias a la introducción e telares mecánicos que favorecieron el desarrollo de las actividades textiles.
Geografía

El estado de Puebla es uno de los más pequeños de México, su superficie de poco más de 34 mil kilómetros cuadrados le colocan en la posición número 21 en el ranking nacional. Se localiza en la región central de México, al oriente de la capital de la república. Su territorio está lleno de contrastes, aunque las cañadas y las serranías son una constante en la mayor parte de él.
El corazón de Puebla es el valle de Puebla-Tlaxcala, donde se asienta la capital. Se localiza en el centro de la entidad, y como su nombre lo indica, es compartido con el estado de Tlaxcala, que se inserta como una cuña al centro de Puebla. El valle de Puebla-Tlaxcala, o Poblano-Tlaxcalteca es amplio, de clima templado y lluvias moderadas. Tiene una altitud media de 2160 metros sobre el nivel del mar (msnm). Pertenece a la provincia geológica del Eje Neovolcánico, caracterizado por la presencia de altas cumbres originadas entre los períodos terciario y cuaternario. Está delimitado por las cadenas de cerros que adelantan el carácter montañoso de la sierra Mixteca, en el sur del estado; al poniente, por la sierra Nevada; al este por la sierra Madre Oriental; y al norte el volcán La Malinche señala el límite entre las secciones poblana y tlaxcalteca del valle. éste se extiende por el poniente de esta montaña hacia el estado de Tlaxcala, donde es separado por pequeñas serranías de la región de los Llanos de Apan.
Como se ha dicho, el límite poniente del valle de Puebla es la sierra Nevada. Esta cadena, formada esencialmente por los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, alcanza alturas superiores a los 5 mil msnm. Las cumbres de estos volcanes ocupan el segundo y tercer puestos por su elevación a nivel nacional, y normalmente están cubiertas de nieve durante todo el año. El Popocatépetl es un volván activo al que se le ha calculado una edad de 23 mil años, y se ha convertido en uno de los más vigilados del mundo luego del aumento en su actividad volcánica.
Los volcanes de la sierra Nevada forman parte del Eje Neovolcánico, que atraviesa México de este a oeste, aproximadamente a la altura del paralelo 19°. La sierra Nevada, además de señalar el límite poniente del valle de Puebla, también constituye la frontera de Puebla con los estados de México y Morelos.
Al sureste de la Sierra Nevada, el relieve poblano se vuelve sumamente montañoso, aunque las alturas de esta región no llegan a rebasar los 2 mil metros. Entre las montañas del sur de Puebla existen numerosos valles de vocación agrícola, caracterizados por su relativa fertilidad y su clima templado. Entre ellos se encuentran el valle de Atlixco y el de Matamoros. Este último valle marca el inicio de la Mixteca Baja poblana, una zona montañosa de suelos pedregosos y clima caliente, marcada por la presencia del río Atoyac y sus afluentes. El punto más alto de la Mixteca poblana es el cerro Tecorral, localizado al suroeste de Izúcar de Matamoros. Su altitud es de 2060 msnm.
Dentro del territorio del estado, se encuentran las cumbres más altas del país, destacando los volcanes Citlaltépetl (Pico de Orizaba) en la parte oriental, compartido con el Estado de Veracruz, hacia el occidente limitando con el Estado de México y Morelos el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y en la parte central limitando con el Estado de Tlaxcala el volcán Malinztin. Sus principales formaciones montañosas son la Sierra Norte, la Sierra Nevada, la Sierra Quimixtlán y la Sierra Negra. El clima de Puebla suele ser templado y húmedo o cálido y lluvioso, dependiendo de la región

jueves, 16 de septiembre de 2010

LA CIUDAD DE PUEBLA


La Ciudad de Puebla se ubica a 120 km de la Ciudad de México, fue fundada en el siglo XVI, como un experimento social, por parte de los monjes franciscanos, asentados en al antiguo cauce del río San Francisco, en el centro de la región que ocuparon los señoríos indígenas, prehispánicos, y donde el mestizaje cultural se expresó en la arquitectura civil y religiosa, tanto en la parte ocupada por los españoles, así como la parte ocupada por los indígenas, ( barrios ) integraron un conjunto urbano, que constituye una parte importante del patrimonio cultural de México; fue declarada como zona de monumentos históricos el 16 de noviembre de 1977 y declarada por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1987, cuenta con una extensión en su zona monumental de 6.99 kilómetros cuadrados, enlistándose en la declaratoria de monumentos 2619 edificios de valor dentro de su perímetro. En la parte oriente del centro histórico, se localizan el convento y templo de San Francisco y una serie de edificaciones ocupadas por antiguas fábricas textiles, que se ubicaron en el siglo XIX aprovechando la cercanía con el centro y los beneficios del agua del Río de San Francisco, actual Bulevar 5 de Mayo y las aguas del Arroyo de Xonaca.

La región de Puebla queda definida por las estribaciones de los volcanes Popocatepétl e
Iztacíhuatl al oeste, la Sierra Madre oriental al norte, la Mixteca al sur y el pico Orizaba
al este. Se despliega en el valle del Atoyac y de los numerosos afluentes que surgen de
La Malinche, que forman una llanura fértil y profundamente humanizada cuando
llegaron los españoles. Uno de estos afluentes es el río San Francisco, junto al que se
instalaron primero los frailes, en 1525, realizando el primer esfuerzo que facilita la
fundación en la otra ribera. La ciudad se va estructurando rápidamente, sobre todo desde
que se aplica las reglas derivadas de las ordenanzas de 1573.
El espacio urbano se configura de manera dual, sin embargo pronto queda definido el
espacio que hoy identificamos con el Centro Histórico.
Queda bordeada por barrios indígenas, como el Barrio Altos, junto al convento de San
Francisco, o ‘Analco’, que significa al otro lado del río. Al amparo de los conventos y
desde el trabajo en haciendas y casas se produce un lento aunque intenso mestizaje. El
poblamiento, el sistema de caminos y el sistema parcelario, que son los fundamentos
físicos de la humanización de un paisaje territorio
La ciudad de los ángeles es desde su origen un espacio urbano polinuclear y heterogéneo, que incorpora el río San Francisco –entubado en 1961–, espacio característico de las ciudades de fundación rodeadas por barrios indígenas. En Puebla hay una intensa presencia indígena en el entorno, que todavía caracteriza núcleos como Cholula: no deja de asombrarnos la pirámide de Chiconahui Quiahuitl, dios de la lluvia (parece que ya estaba oculta cuando llega Cortés), un cerro hecho a mano, el Tlachihualltepelt, de 450 metros de lado y sobre el que hoy se levanta el templo de la Virgen de los Remedios.
La periferia está ocupada por molinos, fuentes, haciendas, templos…un entorno de ejidos organizado con sentido, donde lo rural penetra en lo urbano. A lo largo de los siglos XVII y XVIII, la bonanza económica permite una arquitectura relevante. Sobre todo en el siglo XVIII, tras el impulso palafoxiano, donde florece el “barroco poblano”

La ciudad comienza a cambiar durante el Porfiriato, sobre todo a partir de la llegada del
ferrocarril, en 1869 el de México a Veracruz y en 1888 el Transoceánico, con un
trazado de conexión interno al servicio de las primeras fábricas y con un tranvía urbano.
ciudad moderna, que alcanza los 149.000 habitantes en 1940.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

EX HACIENDAS DE AGUASCALIENTES

Ex-haciendas de Aguascalientes:
A pesar de convertirse en Villa en el año de 1575, Aguascalientes no fue un lugar habitable por la inseguridad que ahí reinaba, sin embargo, sus campos se poblaron rápidamente debido al regalo que hizo el rey a los colonos de estancias y en consecuencia del trabajo de sus tierras.
Poco a poco las rusticas viviendas improvisadas que se construyeron para dar techo a los primeros labradores y estancieros, fueron adquiriendo forma y dieron origen a los cascos de las haciendas; más adelante se empezaron a construir las primeras iglesias de algunas haciendas.
Estas bellas fincas contaban con campos de gran riqueza, en los que se cultivaba trigo, maíz, fríjol y chile, entre otros productos. Llamaba mucho la atención que algunas haciendas tenían todo lo necesario para el sustento diario: contaban con zapatero, tejedor de frazadas, carpintero y algunas hasta con escuela.
Estas haciendas resintieron de manera impresionante los estragos de la guerra de Independencia, mismas que fueron abandonadas por sus dueños por el miedo de ser atacados por los pobres. Y fue así como algunas fincas se hundieron en el descuido que las llevo a la decadencia, mientras que otras fueron vendidas al mejor postor.

La ciudad y Estado de Aguascalientes deben su nombre a la existencia de aguas termales que en siglos anteriores brotaban de forma natural y que en la actualidad debido al consumo humano apenas existen. La existencia de aguas termales dio origen a baños para uso general de la población como lo son Antiguos Baños de Ojo Caliente (aún en uso) y Los Arquitos que fue adaptado como centro cultural.
No se tiene mucha certeza de dónde llega el agua caliente pero muchos piensan que es del Eje Neovolcánico o de la parte norte del estado de Michoacán, ambas no son aceptadas por completo porque Aguascalientes se encuentra a mayor altitud sobre el nivel del mar que los estados del sur del Bajío.
Desde finales del siglo XX el agua es bombeada desde depósitos a más de 400 metros de profundidad, sin embargo conserva su temperatura característica, está tan caliente en algunas zonas que la concesionaria local de agua necesita depositarla en inmensos tanques para que se enfríe, pues sus altas temperaturas maltratarían las tuberías y la harían peligrosa para los usuarios.


GASTRONOMÍA
El Estado de Aguascalientes a pesar de ser uno de los más pequeños de la República Mexicana, ofrece al visitante grandes atractivos, tanto naturales como culturales. Sus riquísimos platillos y excelentes vinos de fama internacional, son una muestra de lo mucho que Aguascalientes ofrece al visitante.
El Estado es productor destacado de ajo, chile, alfalfa, maíz, frijol, vid, durazno y guayaba. Su gastronomía es a base de carnes, destacando el menudo, el pozole, birria de barbacoa de carnero en sus modalidades, de la olla y la tatemada. Otro platillo típico de Aguascalientes es el famoso pollo de San Marcos, que se prepara principalmente durante la célebre feria de San Marcos y es a base de frutas de la región.
También son típicos de su cocina las gorditas rellenas, el lechón al horno, el chile aguascalentense y la sopa campesina. Durante tu visita a este Estado, podrás disfrutar también de otros platillos como el puchero, la salsa ranchera, la birria, el mole estilo Aguascalientes, la gallina en salsa envinada, cabrito al horno, los nopales con frijoles, tostadas de cueritos de cerdo en vinagre, taquitos dorados, las famosas enchiladas rojas, la carne ranchera de puerco, el lomo en salsa de chile bola, y saborear un delicioso café.

martes, 14 de septiembre de 2010

LA PIEDRA DEL SOL


LA PIEDRA DEL SOL

El Museo Nacional de México guarda como una de sus más preciadas joyas la Piedra del Sol, el calendario azteca que estuvo religiosamente guardado en la base de la torre occidental de la catedral de México. Estamos en el Nuevo Mundo, separado del viejo conglomerado continental y cultural por inmensos océanos, barrera infranqueable para un tráfico tal que permitiese una interacción cultural entre ambos mundos. Es, pues, lo más probable que si algún contacto hubo entre éstos antes del 12 de octubre de 1492, fuese totalmente esporádico (sostienen algunos historiadores que el mismo Colón había estado en el nuevo continente antes de esa fecha), de modo que era difícil que dejasen huella. Y sin embargo vemos cómo los grandes fenómenos culturales se repiten, entre ellos las prácticas religiosas, políticas y sociales; algunas técnicas incluso, y muchos conocimientos especulativos. Y son precisamente los calendarios y almanaques los que con mayor nitidez nos presentan esta silueta de un espíritu humano que sopla de igual manera en un mundo que en otro, y que nos ofrece en cualquier tiempo y en cualquier lugar un hombre esencialmente igual a sí mismo. Cuando llegó Colón a América, hacía tan sólo 38 años que los aztecas habían reformado su calendario, que era de 365 días, para intercalar el año bisiesto. La historia de los calendarios en el continente americano se parece notablemente a la de los calendarios y almanaques de los conglomerados culturales mediterráneo y asiático. Según los mitos aztecas fue el dios Quetzalcoatl el que enseñó al hombre el calendario, al mismo tiempo que la agricultura, las técnicas y las ciencias. También en las culturas precolombinas de centroamérica, de las que nos quedan numerosas referencias y vestigios, el calendario es la más elaborada expresión de las creencias, conocimientos y costumbres. Leer sus calendarios es como leer en clave sus libros sagrados, sus credos y sus fiestas; es como un escaparate de sus cultos y culturas. son un fiel reflejo de ese esplendor y de esa síntesis cultural. Los mayas del Yucatán, los nahoas y los aztecas son los pueblos cuya cultura se impuso.

domingo, 12 de septiembre de 2010

AGUASCALIENTES

La Feria de Aguascalientes tiene su origen en el año de 1828 y nace con el fin de abrir mercados agrícolas y ganaderos, de las diferentes provincias de la Nueva España en el mes de noviembre, período en el que se escogían las cosechas y se mostraban los productos que proporcionaba la ciudad, pronto ganó lugar entre las más conocidas; en aquel entonces competía con las Ferias de Acapulco, Jalapa y San Juan de los Lagos.
Con la visión progresista de un gobierno empezó todo, en un Parían a medio construir dentro de un predio de 58 por 87 varas de Don Pablo de la Rosa y el préstamo de 8,000 pesos de Don Anastasio Terán y claro, el entusiasmo de comerciantes y la gente buena de Aguascalientes.
A pesar de ser la primera fue un éxito, a tal grado que en los siguientes otoños, se terminó el Parían y se acercó gente de Durango, San Luis Potosí, de Puebla de los Ángeles, del norte, de la capital del país y hasta del extranjero.
El Parían, con sus 130 locales comerciales dentro de sus cuatro portales y su “Plaza del Mercado” interior pronto resultaron insuficientes para recibir a tanto feriante. Y de nuevo un gobierno visionario mudó en 1851 la Feria a su actual sede: El Jardín de San Marcos. Se acomodó la fecha al mes de abril, durante los festejos del Santo Patrono, cuando el parque ofrecía sus mejores aromas y colores para los visitantes.


AGUASCALIENTES


Le llaman la Bonaterra, tierra de cielos límpidos y aguas cristalinas. Y es tierra de “gente buena”, eso se deja sentir. Tal vez se deba a una piedad muy arraigada, incluso entre la gente joven, o tal vez al nivel de vida que gozan en esta región, situada en el corazón de la República.

Aguascalientes es una tierra de nostalgia. añoranza de un pasado que se va, como los trenes que se pierden en el horizonte: esta ciudad bonita se fundó en 1575, muy cerca del Camino Real de la Plata que atravesó México en tiempos de la Colonia, y que dio tanta riqueza a esa parte del país.

El ferrocarril, los merenderos y cenadurías, los relojes, los toros y los gallos, los dulces de guayaba, los deshilados, la balaustrada del jardín de San Marcos, los templos y los artistas (que los hay muchos y muy buenos como se puede ver en el Museo de Arte Contemporáneo) están tan arraigados a Aguas, como la Feria misma, esa que despabila a la ciudad y la hace estremecer hasta las entrañas durante un mes, cada año. Esa que está por cumplir 180 ya y que comenzará este 19 de abril.
En el palacio de gobierno, edificio añejo de muros rojos, sobre la Plaza de Armas, hay 111 arcos mixtilíneos y cinco murales que narran la historia de Aguascalientes. Los pintó un muralista chileno, Oswaldo Barrera, que teniendo a Diego Rivera como maestro imitó su estilo. Los murales narran sin concesiones ese pasado rotundo que tiene el estado: rebeliones chichimecas, el dominio de la religión y del poder, la vindicación de la tierra, las razones de ser.

La melancólica Aguascalientes también celebra a la muerte, festiva, cáustica, insolente y muy a su modo con el festival de calaveras que se lleva a cabo en los últimos días de octubre y los primeros de noviembre. Pero el resto del año hay varias maneras de contagiarse de ese espíritu. Una es en el Museo Nacional de la Muerte, el más grande que existe dedicado sólo a ella.
En la Plaza de las Tres Centurias (Avenida Alameda 301; T. 01(449) 994 2759; martes a domingos de 10 a 21 horas) se rinde homenaje al tren, con tres estaciones de tres siglos distintos. Los aguascalentenses reconocen que es rara la familia que no tenga un pasado ferrocarrilero y sufren por la desaparición del legendario silbato que se escuchaba cientos de kilómetros a la redonda y a partir del cual organizaban su cotidianidad.
El paso del tiempo ya no se mide igual desde entonces. Pero no por eso se desdeñan los relojes de la Empresa Internacional de Relojes que dejó algunos ejemplares preciosos por ahí y por allá. Uno es el reloj taurino que repica con el “Paso doble” de Silverio Pérez, en el hotel Fiesta Americana, y que en tiempos tocaba su campana a las 12 horas —hora que marca la rifa del toro—, a las 15 horas —hora en que el torero se viste de luces—, a las 17 horas —hora en que se parte plaza— y a las 19 horas —cuando termina la corrida—. Otro es el reloj de los Gallos Giro y Colorado, en la Plaza Patria, y que con la tonada de “Pelea de gallos”, de J.S. Garrido, el himno de la Feria de San Marcos, atiza a los espectadores a que hagan sus apuestas. Pero para no dejar cabo suelto y si ya tres relojes marcan tres elementos fundamentales del ser aguascalentense —ferrocarril, toros, gallos—, un cuarto reloj inusual añade la nota religiosa. Se puede apreciar en la torrecita del Templo del Encino, en la cual aparece, tras la apertura de una curiosa puertecita de madera, un Cristo en miniatura que bendice a los fieles.

(revistatravesias.com - n.74)



viernes, 10 de septiembre de 2010

CHOLULA


Cholula Es una apacible localidad, situada a 22 kilómetros al poniente de Puebla. Fundada en 1557, antes de la conquista española fue un gran centro religioso donde era venerado Quetzalcoatl y al que acudían peregrinos de todo el antiguo Anáhuac.
“Cholula” se ha traducido de la lengua náhuatl como “agua que cae en el lugar de huida”. Esto tiene relación con la llegada al valle de grupos toltecas después de su expulsión de Tula alrededor del año 1,000 de nuestra era. Fueron precisamente los toltecas quienes formaron aquí el mayor centro ceremonial del Anáhuac, convirtiendo a Cholula en la “Ciudad Sagrada”.


Uno de los monumentos que caracteriza a esta ciudad es su Gran Pirámide rematada por un santuario dedicado a la Virgen de los Remedios. Con la conquista ésta se convirtió en el símbolo de la superposición de la Iglesia Católica sobre la mayor pirámide del mundo indígena dedicada al Dios Quetzalcóatl.
Se dice que Cholula tiene 365 iglesias, según cuenta la leyenda surgida en la época de la conquista. La ciudad fue llamada la Roma del Anáhuac porque al ser contemplada desde una mezquita se le vió llena de torres y templos, tantos como días tiene el año.


El vestigio arqueológico de Cholula está compuesto por varias pirámides que fueron construidas una encima de otra durante seis siglos en un basamento de 450 metros de lado con una altura de 65 metros ; dos veces mayor que la pirámide del Sol en Teotihuacan, y cuatro veces más grande en volumen que la de Keops, en Egipto.
Se dice que cuando Hernán Cortés llegó a Cholula este vestigio ya estaba oculto.
Aunque los españoles descubrieron tiempo después que en las entrañas de aquel montículo había una pirámide, pensaron que acabar con una obra de tal magnitud era superior a sus fuerzas, por lo que decidieron edificar encima de la pirámide una iglesia, que en 1594 ya estaba dedicada a la virgen de Los Remedios.

En 1931 la pirámide comenzó a explorarse y después de 25 años se perforaron ocho kilómetros de túneles, lo que facilitó el descubrimiento de siete piezas más superpuestas.
Cholula fue una de las principales ciudades mesoamericanas, en ella habitaron diversas culturas y estilos de vida que convergieron en una religión común; esta gran metrópoli fue un lugar por excelencia dedicado a Quetzalcoatl; se dice que gente de tierras lejanas, incluso de Centroamérica, venían al sitio para adorar a tan popular deidad. De igual manera, la complejidad de su arquitectura, la diversidad en rasgos foráneos y su largo desarrollo cultural, hicieron indudablemente que para el periodo Clásico (100 a 900 D.C.) obtuviera el título Tollan que era dado a las principales ciudades del Altiplano Central; Teotihuacan y Tula recibieron también este nombre.

jueves, 9 de septiembre de 2010

PANTEON DE DOLORES


Comprendido muy fuera de los límites de la Ciudad de México de mediados del siglo XIX, el terreno fue adquirido en 1870 por la Sra. Dolores Murrieta de Gayosso, una de las fundadoras de "Eusebio Gayosso y Compañía", empresa con más de 130 años en los servicios funerarios en México, con el afán de crear un panteón de administración particular en base a las Leyes de Reforma, que quitaban a la iglesia el monopolio sobre el Registro Civil y el servicio de panteones y cementerios, en el año de 1872 es adquirido un lote por parte del gobierno federal para crear la Rotonda de los Hombres Ilustres por orden del presidente Sebastián Lerdo de Tejada.
Pero la lejanía del terreno de la ciudad lo hizo una inversión cara y prefirió venderlo en 1874 a la Compañía Benfield Becker quien lo vende al gobierno en 1879,1 cuando se le pone su actual nombre, este panteón permitió el cierre de varios cementerios ubicados en el centro de la ciudad, como el de San Fernando y el de Santa Paula localizado donde hoy se ubica la colonia Guerrero, en la delegación Cuauhtémoc. Siendo abierto al público el 24 de agosto de 1882, año en que fue prolongada una línea de tranvía con tracción animal, que permitía a los habitantes de la ciudad transportar en tranvías especiales a los cadáveres para su entierro.
Como pieza arquitectónica por sus diferentes calles el panteón presenta toda una gama de estilos de construcción en sus tumbas, desde macizas construcciones de granito de finales del siglo XIX, de mármol colado del siglo XX y modernos de acero. En este aspecto la hoy llamada Rotonda de las Personas Ilustres, presenta toda una gama de tumbas con diseño de lo mas variado, siendo la de David Alfaro Siqueiros la que mas llama la atención de Armando Ortega inspirada en la reconocida obra "Prometeo" del maestro Siqueiros.
LEYENDAS -
Alrededor del panteón se han armado muchas historias, varias con tono mítico como el del "Angelito-Diablito" que se presenta a los visitantes saliendo de las tumbas más antiguas, la que gira alrededor de la estatua del "Soldado" ubicada en la tumba del presidente Venustiano Carranza y la del "Charro negro" que se presenta como un doliente ante los descuidados visitantes para luego revelarse como el diablo.
Otras basadas en hechos reales son las que giran alrededor de las pulquerías que se ubicaban en la colonia América frente a la entrada principal, donde antaño se encontraba una plaza de toros y un deposito de tranvías, por lo que para dotar de la tradicional botana a su concurrencia se dotaban de verduras y caracoles cosechados en la parte mas interna del panteón entre las tumbas, aunque por la década de 1870, esa zona aun estaba sin utilizar, otra era el uso de las “Chomas”, el casquete de cráneo que les quedaba a los cuerpos que habían pasado por una necropsia, la cual era limpiada y sellada para servir en ellas el pulque.
Otra son los mitos sobre desaparecidos políticos que eran enterrados en la fosa común, por lo que el descubrimiento en el 2000, por parte de unos estudiantes de una cueva en la barranca norte con cientos de huesos humanos causo alarma en la población, aunque luego se supo que esta es usada como osario por parte de la administración del panteón, cuando debe por ley sacarse los restos de cuerpos tras siete años de inhumación.
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("Este bello cementerio tiene casi cien años y la administración del mismo ha estado desde un inicio, en una sola familia; los Jaurrieta. Es uno de los panteones más grandes de la república Mexicana y también, de Latinoamérica, con un poco más de 200 hectáreas dentro de una de las ciudades más grandes del mundo –la ciudad de México–.
Claro, en un inicio estaba a las afueras de la misma, pero conforme ha avanzado el crecimiento de la mancha urbana, se fue aproximando y hoy, queda dentro a un lado de la segunda sección de Chapultepec.
Sobre la avenida Constituyentes, el Panteón de Dolores tiene autenticas joyas en su haber, y no hablo de uno de los 23 lotes particulares –la Rotonda de los Hombres Ilustres, el lote de las Águilas Caídas del Escuadrón 201, que muy poca gente sabe, pero si murieron algunos soldados, pilotos en aquel contingente que se envió a la guerra del pacifico durante la segunda guerra mundial; el lote alemán, italiano, de los tramoyistas, panaderos, maestros jubilados, etc.– que existen dentro de sus bardas, sino de autenticas bellezas esculpidas en piedra y mármol que datan de décadas anteriores.
Se calcula solamente que el Panteón de Dolores tenga albergados cerca de 6 millones de personas muertas en sus tumba y osarios, aunque usted no lo crea.
Si desea comprar un lote o nicho, en este afamado panteón, se llevaría un chasco, ya que no hay disponibles por parte de la autoridad, pero hay gente que en los periódicos venden su propiedad en tan distinguido lugar, cediendo la perpetuidad a través de un contrato privado de compra – venta.
Así, podrá esperar a que le llamen a cuentas el día del juicio final, en compañía de distinguidos personajes como Mariano Azuela (escritor), Francisco González Bocanegra (autor de la letra del Himno Nacional), David Alfaro Sequeiros o Diego Rivera, pintores; Dolores del Río una de las actrices mas bellas del Mundo, Octavio Paz, escritor diplomático y premio Nóbel de literatura, único que ha dado México, etc.