martes, 23 de julio de 2013

LA RUTA DE LA PLATA


La Ruta de la Plata, forma parte del Camino Real que durante el virreinato de la Nueva España tuvo como función comunicar la Real de Minas de Nuestra Señora de los Zacatecos (Zacatecas) con la ciudad de México.

Su nombre se refiere a que por este camino pasaban las recuas de mulas con la plata que le correspondía al Rey de España. En particular la expresión Quinto del Rey o Quinto Real suele hacer referencia a un impuesto del 20% establecido en 1504 por la Corona de Castilla sobre la extracción de metales preciosos, principalmente el oro y la plata, y otros artículos dentro de los territorios de lo que fue la América española.

 Las caravanas, en un principio mensuales, solían estar acompañadas por soldados debido a las amenazas que por mucho tiempo presentaron las tribus nómadas del Norte de México. Las caravanas llevaban a la Ciudad de México la plata extraída tanto en Zacatecas, como en los ahora Estados de Chihuahua y Durango .

El camino comenzaba, en el actual barrio de San Ángel, Distrito Federal. La ruta seguía hacia el Norte hasta Querétaro. De ahí, seguía por dos ramales que evitaban pasar por territorio Otomí. El ramal sur pasaba por Guanajuato , Aguascalientes y de ahí a Zacatecas. El ramal norte, más árido y peligroso, pasaba por la región del “Gran Tunal’’ San Luis Potosí y Zacatecas. La actuales carreteras federales 43, 44 45 y 49 tienen su origen en esta ruta.

Fue trazada por Beato Sebastián de Aparicio en 1542, el mismo que mandó a hacer la Ruta México- Acapulco en 1540 y el Correo Real, la ruta que comunicaba del puerto de Veracruz a Orizaba, Puebla y la Ciudad de México.

 

Fuente visitada. 
Wikipedia.

viernes, 19 de julio de 2013

EL TEPONAZTLI DE XICOTEPEC


El Teponaztli de Xicotepec, legado de nuestros antepasados indígenas, es un instrumento musical de dos lengüetas que no tiene semejante en ninguna otra parte del mundo prehispánico; es un cilindro de madera de ébano, ahuecado y abierto en la parte inferior, cuya longitud es de 40 cm. por 13 cm. de altura, aproximadamente.

Es una figura zoomorfa hermosísima pieza tallada y realizada en madera preciosa de ébano, probablemente hecha por artistas locales dirigidos por toltecas, totonacos o acolhuas que aquí se asentaron, algunos peritos del Instituto Nacional de Antropología e Historia le atribuyen una antigüedad de 600 años; esta pieza representa un mono saraguato descansando, ornamentado con orejeras y gargantilla sacerdotales, tenía ojos de jade, la parte superior tiene dos aberturas (lengüetas) longitudinales a la mitad del instrumento, las que al tocarse con una baqueta producen dos notas agudas de sonido distinto que se escuchan a considerable distancia. En el costado derecho presenta un grabado hecho en el siglo XVI con la imagen del águila Tenochca atravesada por un dardo, simboliza la toma de Tenochtitlan por los conquistadores españoles. Descansa sobre una madera ornamentada con relieves que tienen relación con los ritos ceremoniales, registros calendáricos y astronómicos.

 Nuestros antepasados lo usaron para acompañar los funerales de sacerdotes y adivinos, para alertar a los pobladores en los casos de peligro, como tambor de guerra, para ritos, ceremonias y fiestas; en los bailes era acompañado de flautines, sonajas, tambores cubiertos con cuero de venado, caracolas marinas y caparazones de tortuga que tocaban con astas de venado, ejecutaban música propia de esta región. Este instrumento ritual de percusión se usa para acompañar al sacerdote durante las ceremonias religiosas que se realizaban en la cúspide de La Xochipila. Actualmente, cada año, el 24 de junio a las doce horas, resulta muy emocionante escuchar el toque del Teponaztli que en su lamento nos dice “Todos los indios ya estamos aquí”. Esta reliquia sólo es tocada por el mayordomo quién, según la tradición, fue enseñado por los espíritus.

 Fuente visitada. visitaxicotepec.com

domingo, 7 de julio de 2013

COYOACÁN (Lugar donde nació mi padre)


Se sabe que la población de Coyoacán fue fundada por los colhuas de Culhuacán quienes, en el siglo VII (hacia el 670 d.C.), la tenían como tributaria. Aunque poco después recobró su independencia, más adelante fue subordinada de los tepanecas de Azcapotzalco y terminó sometida por el imperio mexica. Los bellos paisajes que ofrecía Coyoacán, “lugar de quienes tienen coyotes”, con sus abundantes manantiales, huertos, sembradíos y flores multicolores sedujeron a Hernán Cortés, quien estableció aquí el primer Ayuntamiento, que regiría brevemente la capital de la Nueva España tras la conquista de Tenochtitlan. Franciscanos y dominicos se encargaron de evangelizar el lugar: pequeñas capillas y hermosos templos fueron levantados junto a grandes mansiones barrocas que aún están en pie.

Entre los acontecimientos importantes que tuvieron lugar en esta zona en el siglo XIX, está la Batalla de Churubusco contra Estados Unidos. Sin embargo, en los años treinta del siglo XX Coyoacán seguía siendo un pueblo pintoresco, compuesto por sus haciendas, ranchos y zonas ejidales; esto lo llevó a ser reconocido como Zona Típica y Pintoresca el 5 de octubre de 1934. La vocación cultural de Coyoacán se forjó a lo largo del siglo pasado cuando una serie de artistas, escritores, historiadores y científicos hicieron de este sitio su punto de reunión y algunos, incluso, se mudaron a vivir aquí.

Anécdotas del lugar-
Por su ambiente mágico, su vegetación abundante, su tranquilidad y sus características provincianas, llegaron a residir en la antigua villa de Coyoacán numerosas personalidades de la talla de los escritores José Juan Tablada y Rubén M. Campos, el pionero investigador del arte mexicano Manuel Toussaint, el maestro y gran cronista Salvador Novo, el destacado pintor José Chávez Morado, los renombrados artistas Dolores del Río, Emilio “Indio” Fernández, Frida Kahlo, Manuel Álvarez Bravo, Diego Rivera, y el exiliado político León Trotsky, entre muchos otros.

 Tómalo en cuenta-
Algunos comercios de Coyoacán son tan conocidos y tradicionales que, por sí solos, representan un motivo para ir a su encuentro. La famosa cantina-restaurante La Guadalupana data de 1932; el bar-cervecería La Puerta del Sol recibe a los parroquianos desde 1918; y los Helados Siberia, los más famosos de Coyoacán, deleitan a los visitantes desde 1930 con sabores tradicionales y exóticos. Se suman a este grupo el café El Jarocho y sus sucursales, el Bazar Artesanal Mexicano -con una variada muestra de productos- y el Mercado de Antojitos, donde las quesadillas, sopes, tacos, pambazos, pozole y demás suculencias mexicanas están a la orden.

SITIOS DE INTERÉS-
1. En la esquina que conforman la calle principal, conocida como Francisco Sosa (y llamada tiempo atrás Calle Real), con la avenida Universidad se encuentra la pequeña Capilla de Panzacola, construida a fines del siglo XVIII, y cuya fachada preside la figura de San Sebastián; su ábside semicircular llama la atención porque recuerda a los torreones medievales de los castillos europeos.

 2. A un costado de la Panzacola, se conserva un antiguo puente fechado en 1763, y que aún, libra en el lugar, el paso de las aguas del río Magdalena. La Capilla y el puente conforman un conjunto que ¡no puedes dejar de conocer!

 3. A lo largo de la misma calle (Francisco Sosa), podrás conocer algunas residencias de personajes famosos, como la de Miguel Ángel de Quevedo , en la esquina con Panzacola...

 4. ...así como la Casa del Sol, donde se dice que Venustiano Carranza redactó parte de la Constitución Política de 1917.

 5. La Casa Alvarado es uno de los íconos de Coyoacán; fue una quinta colonial durante el siglo XVIII y su fachada destaca por la serie de ajaracas –elementos ornamentales de estilo mudéjar– que la revisten. En 1713 perteneció a un comerciante de apellido Alvarado, por eso lleva su nombre y no el del conquistador como suele creerse; el gran poeta Octavio Paz vivió los últimos días de su vida en ella y actualmente es sede de la Fonoteca Nacional.

 6. Por la misma calle Francisco Sosa, circulaba -durante la primera mitad del siglo XX- el tranvía, cuya estación, es hoy una elegante tienda de vinos y carnes frías. ¡No dejes de visitarla!

 7. Para tomarte un breve descanso, el lugar ideal es la acogedora y arbolada Plaza de Santa Catarina.

 8. En uno de los costados de la Plaza de Santa Catarina se encuentra la Capilla de Santa Catarina de Siena, que data del siglo XVII.

 9. Frente a la Plaza de Santa Catarina, una finca de grandes proporciones aloja la Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles, de 1780, cuando se estableció aquí una fábrica de papel; sus jardines se ven poblados de fresnos, álamos y jacarandas, típicos de los jardines de Coyoacán. ¡Te encantará!

10, 11 y 12. Tres inmuebles más figuran en el último tramo de la antigua Calle Real, de enormes árboles de grandes raíces y frondas: el del Instituto Italiano de Cultura (10), erigido entre los siglos XVII y XVIII; la Casa de Francisco Sosa (11), el “virrey de Coyoacán”, construida en el siglo XIX; y la Casa de Diego de Ordaz (12), considerada, para muchos coyoacanenses, la más bonita de la calle. Fue construida en el siglo VXIII, y bajo los desagües de piedra en forma de cañón destaca una serie de dibujos hechos por manos indígenas.

13 y 14. Al llegar al centro de Coyoacán nos reciben dos arcos de piedra sostenidos por un par de pilastras adosadas a un muro y hermosamente talladas por manos indígenas en el siglo XVI; se trata de uno de los accesos que tenía el antiguo atrio  de la Parroquia de Coyoacán, convertido en el Jardín Centenario, cuya fuente al centro reafirma el nombre de este lugar con las figuras de un par de coyotes.

15. Cruzando la calle de Centenario estarás frente a la Parroquia de San Juan Bautista, una de las más antiguas de la Ciudad de México, cuya portada fue terminada en 1582. Construida por los dominicos, tenía tres naves o corredores interiores, hasta que en 1933 fueron reducidas a una sola nave techada con una enorme bóveda donde el artista Juan Fabregat pintó escenas de la vida de Jesús en llamativos medallones.

 16, 17, 18 y 19. Tras un proceso de restauración, el Jardín Hidalgo, corazón de Coyoacán, vuelve a recibir a miles de visitantes cada fin de semana; sobresalen en él el famoso quiosco, construido en Francia a fines del siglo XIX; la escultura de Miguel Hidalgo hecha por el escultor Luis Arias; la obra titulada La familia de Josué Morales; y un retoño del árbol del Tule, de Oaxaca, sembrado en el costado norte. Frente al quiosco se ubica la Casa de Cortés, hoy Delegación Coyoacán, erigida hacia 1755; destaca su pequeño pórtico que lleva la campana utilizada los días 15 de septiembre para dar el Grito de Independencia. En su interior, la Capilla del Registro Civil luce una portada con un atractivo arco mixtilíneo barroco y alberga dos frescos del pintor Diego Rosales: La Conquista y El tormento a Cuauhtémoc.

 20. Ahora toma la Calle de la Higuera, que debe su nombre al árbol que sembró en su predio el comerciante español Ginés Segovia; llamó tanto la atención de los vecinos, que muchos de ellos sembraron una especie igual en los jardines de sus casas. Al final de esta vía apreciarás la Casa Roja o de la Malinche, otro inmueble del siglo XVIII, cuya fachada muestra las ajaracas como ornamentación. La leyenda dice que en este predio Cortés asesinó en 1522 a su primera esposa, Catalina Juárez, tras su llegada a la Nueva España.

 21. Frente a la casa Roja tenemos la Plaza de la Conchita, uno de los rincones más acogedores de Coyoacán; los historiadores afirman que aquí estuvo el centro ceremonial prehispánico de Coyohuacan y, por lo tanto, el asentamiento original de los españoles.

 22. Cortés mandó construir en esta plaza una capilla provisional, donde se celebró la misa en la que doña Marina -la Malinche- hizo sus primeras oraciones. El templo actual data del siglo XVIII y fue dedicado a la Purísima Concepción; su atractiva fachada luce una serie de motivos florales.

 23. Varios museos complementan este paseo por calles y jardines de Coyoacán, como el Museo Frida Kahlo o Casa Azul, donde se exhibe lo más importante y representativo de la obra pictórica de esta gran artista, así como su colección de 2,000 retablos y ex votos, vestimentas, utensilios de uso común y mobiliario.

24. Para los amantes de la acuarela, nada mejor que el Museo Nacional de la Acuarela instalado en una casa con hermosos jardines; éste ofrece al visitante un gran acervo de acuarelas mexicanas que van desde la época prehispánica hasta la actualidad.

25. En el Museo Nacional de las Culturas Populares, tienen cabida las diversas expresiones artísticas del pueblo mexicano a partir de 1982. ¡No te lo puedes perder!


Fuente visitada. mexicodesconocido.com.

viernes, 28 de junio de 2013

LA GUELAGETZA 2013


Origenes y descripciones de algunos bailes de la Guelaguetza.

 1. Presentación de la Diosa Centéotl Durante la época prehispánica se le ofrecían homenajes a la representante de la Diosa del Maíz para obtener buenas cosechas en temporadas de lluvias, en 1969 se realizo un certamen de belleza indígena con las integrantes de las delegaciones participantes en la Guelaguetza, la ganadora representaba a la Diosa del Maíz y precedía las Fiestas del Lunes del Cerro.

En la actualidad las fiestas del Lunes del Cerro comienzan con la elección de la Diosa Centéotl y es presentada al inicio de la Guelaguetza.

 2. Convite de chirimías de Valles Centrales La chirimía es una corneta pentafónica de madera con una lengüetilla en su interior, fue traída a Oaxaca por los españoles. Actualmente los Oaxaqueños conocemos a la Chirimía a un conjunto musical que además de la corneta tiene trompetas y flautas de carrizo.

Durante los dos Lunes del Cerro La Chirimía recorre la ciudad interpretando las mañanitas oaxaqueñas, el recorrido inicia en la Catedral de Oaxaca y finaliza en el Auditorio Guelaguetza. Bailes Presentados en La Guelaguetza

 1. Chinas Oaxaqueñas: El Jarabe del Valle. Son las mujeres de los barrios de la ciudad de Oaxaca “En la nariz de la huajes” que portando canastas enfloradas con motivos cristianos, protagonizan una de las tradiciones mas arraigadas del pueblo oaxaqueño: las “CALENDAS”, conformadas por una banda de música, marmotas, monos de calenda y gente del pueblo portando faroles, al llegar al escenario bailan con alegría el Jarabe del Valle y con ellas se comienza a ofrendar la Guelaguetza.

 2. San Jerónimo Tecoátl: Compadrazgo Tecoalteco. Llega la presentación se San Jerónimo Tecoátl y con ellos la representación de la ceremonia del bautizo y principalmente la responsabilidad y hermandad que nace del compadrazgo.

 3. San Andrés Solaga: Boda Solagueña. Esta delegación nos ofrece la representación de la boda al estilo antiguo, donde el casamiento se concertaba con el acuerdo de los papas de los novios.

 Esto sucedía cuando ellos decidían buscarle pareja a su hijo o se le preguntaba si alguna chica le gustaba, se acudía a ver los papas de la joven y si estos aceptaban se cerraba el trato con una botella de mezcal y cigarros.

 Entonces los papas del novio se comprometían a realizar la boda con los preparativos: fecha, padrinos (comúnmente del bautizo), lista de familiares invitados, entre otros preparativos.

Alrededor de tres días antes de la boda la comunidad y los familiares acuden a la casa de los novios para iniciar con los preparativos: las mujeres preparan el nixtamal, tamales, caldo de res, champurrado etc. Los hombres decoran al altar en donde estarán los novios con hojas de maple y helechos, se preparaba el patio con sarcina, además lo cubrían con manta protegida con cera para que no pasara la lluvia y el sol, se colocaban imágenes religiosas en el altar y tendían tapetes en el suelo para que los invitados se sentaran.

 Todo este preparativo se puede apreciar en la Guelaguetza.

 4. San Juan Bautista Valle Nacional: Fiesta Tabacalera. Baile presentado como tercer número, su significado es la alegría de los habitantes chinantecos de Valle Nacional por la buena cosecha de tabaco, principal producto agrícola de este lugar, su gran resplandor ocurrió durante los años 1870 a 1986.

 5. Miahuatlan de Porfirio Díaz: Sones Miahuatecos. “Lugar de Espigas de Maíz”, la música de esta población reúne la característica de ser antigua, popular y anónima transmitida de generación en generación en forma oral; la versión que se presenta en la Guelaguetza fue realizada por el maestro Ranulfo Vera Ruiz y contiene famosos sones: El Palomo, El Guajolote y el Zaranananay, el cual es el mas conocido de esta delegación.

 6. San Pablo Villa de Mitla: Fandango Mitleño. Las bodas e Mitla se realizan los sábados y domingos, estas las inician los ahuehuetes al llegar los invitados con su Guelaguetza (apoyo económico o en especie a los señores de la casa) recibiendo a cambio cigarros, mas tarde se realiza el ritual con la “Entrega de la novia” llevando como marco costumbrista la hierba de fandango, la música y el canto.

 7. Santo Domingo Tehuantepec (Cerro del Tigre) Estos sones se interpretan en las fiestas tradicionales, especialmente en las conocidas como Velas. Su origen es antiquísimo, alude a la celebración de las conmemoraciones solemnes, cuando se realizaba la entrega de las velas elaboradas con gran anticipación para iluminar los templos. Uno de los más importantes sones istmeños es La Sandunga, al parecer es de origen español, fue presentada por primera vez en la Ciudad de México en 1850 en el Teatro Principal, años después Máximo Rámon le compuso letra y la llevo a Tehuantepec.

8. Huajuapan de León: Jarabe Mixteco. Bailes que se presentaron en lo que se considera la primera Guelaguetza, fue en 1932 en el homenaje racial donde esta delegación llego representando a la Mixteca, el baile consta de siete sones y danzas regionales:

 *Jarabe Inicial
*Zapateando
*Chandee
*Palomo Mixteco
*Guajacando
*Toro
*Jarabe Final.

 Algunos de estos sones datan de la época del virreinato, la recopilación de la música la realizo el profesor Antonio Martínez Corro y la recopilación de pasos coreográficos el señor Cipriano Villa Hernández

 9. San Vicente Coatlán: Jarabe Chenteño. .Este jarabe se interpreta en la población y se presenta tal cual en la Guelaguetza, consta de:

*Jarabe Inicial (se realiza la introducción al baile)
*El Palomo (Baile en el que se busca darle un beso a la pareja)
*La Culebra (Baile donde se lanzan versos picarescos.)

 10. San Bartolo Coyotepec, Villa de Zaachila y Cuilapan de Guerrero, San Martín Tilcajete, San Jerónimo Tlacochahuaya: Danza de la Pluma. La Danza de la Pluma es una de las muchas danzas de la conquista que se bailan en México, esta compuesta por marchas, himnos, pasos dobles y sones, en ella se representa la conquista de los aztecas por parte de los españoles.

 En la Guelaguetza se presenta únicamente el bando de los aztecas, los cuales van encabezados por Moctezuma. El origen de la música y coreografía es producto tanto de los indígenas oaxaqueños como de los misioneros dominicos españoles. 

11. San Juan Bautista Tuxtepec: Flor de Piña. Sin duda el baile favorito del publico, fue en 1958 cuando el Gobernador del Estado envió a Tuxtepec una la partitura Flor de Piña para que se le creara una coreografía, fue la profesora Paulina Solís Ocampo quien tubo la tarea de crear esta danza con varias mujeres Tuxtepecanas..

 Huipiles de Ojitlan, Jalapa de Díaz, Valle Nacional, Ixcatlan, Soyaltepec y Usila, llevando en el hombro una piña de Loma Bonita, de esta manera es como se presento por primera vez Flor de Piña en la Guelaguetza de 1958.

12. San Pedro Pochutla: Sones de Pochutla. En esta población de la Costa no se acostumbras las chilenas, su música preferida son los sones, cuyo origen se desconocen. Aunque se puede presumir que surgen de la importancia de algunos animales característicos de la zona. Los sones Pochutecos basan su ritmo en la batería, la interpretación del violín le da su característica particular.

 13. Santiago Jamiltepec: Sones y Chilenas. La costa oaxaqueña, es trópico ardiente y lujurioso, en el que la atracción sensual se manifiesta en una serie de movimientos y zapateados donde los hombres tratan de lucirse ante sus parejas para recibir el coqueteo clásico de la mujer costeña.

Este baile es uno de los mas aplaudidos en la Guelaguetza y arranca mas de una gran sonrisa a los visitantes con sus ardientes versos




Fuente visitada. www.viveoaxaca.org

lunes, 24 de junio de 2013

LA DANZA EN MÉXICO


La danza de los pueblos de México tiene un conocimiento sagrado hacia los fenómenos naturales, deidades, seres vivos y la cotidianidad de la vida. La música o el sonido de algún objeto acompañan el movimiento corporal del ser humano para expresar su sentir por el movimiento de su cuerpo. La Danza del Venado es una danza ritual celebrada por los indios yaquis y mayos de los estados mexicanos de Sinaloa y Sonora. Esta danza es una dramatización de la cacería del venado, héroe cultural de estos pueblos, por parte de los paskolas (cazadores).

Durante la colonia los hacendados españoles y criollos realizaban magníficas fiestas para el Carnaval; a estas fiestas les estaba negado el acceso a los mestizos e indígenas. Durante las fiestas los más ricos hacían un alarde de riqueza utilizando ropas recargadas de adornos y telas. A manera de sátira las castas segregadas comenzaron a realizar disfraces y celebraciones para parodiar a los blancos; para ello utilizaron máscaras rosadas con un mentón muy prominente (para no ser reconocidos), trajes a imitación de los suntuosos utilizados por los blancos con una exagerada ornamentación de espejos, cuentas y chaquiras así como sombreros cónicos. Entre las danzas más destacadas están la de los chinelos en Morelos, los parachicos en Chiapas y los carnavales de Tlaxcala.

Durante la colonia el jarabe se fue propagado por buena parte del occidente, centro y sureste de México. La razón de que se haya impuesto este nombre tanto al baile como a la danza que lo acompaña es incierta. Se ha propuesto, por ejemplo, que se trate de una palabra de origen árabe con la que se designa felicidad o fiesta. También se ha planteado la posibilidad de que el nombre del género provenga de su carácter de mezcla de varios aires musicales en una sola pieza. Los carnavales son otra herencia cultural europea con una sincretismo de hispanidad e indigenismo muy marcado, los carnavales fue la expresión popular de comparsas y música pagana para manifestar el sentimiento del pueblo antes de comenzar las celebraciones de la Semana Santa; así, se muestran las raíces prehispánicas en el Carnaval de Tenosique en Tabasco, la imagen del rostro español se muestra en las danzas coloniales y comparsas carnavalescas de chinelos en Morelos, huehues en Tlaxcala y de parachicos en Chiapas. Desde el año de 1849 se celebra el Carnaval de Chimalhuacan uno de los más antiguos del país. Otros carnavales mexicanos de gran importancia son: el Carnaval de Tlaxcala que destaca por sus elementos hispánicos e indígenas.

De todos los jarabes mexicanos, el más conocido a nivel internacional quizá sea el jarabe tapatío, originario de Jalisco, y ejecutado por el conjunto denominado mariachi. Existen otros jarabes mexicanos como el jarabe michoacano, el jarabe guerrerense, el jarabe mixteco o el jarabe mazahua. En el porfiriato llegan ritmos provenientes de Europa como las polkas y mazurcas bailadas en Polonia y la antigua Checoslovaquia que se adaptan al baile popular de los norteños de México, en la península de Baja California se bailan los chaveranes que provienen de Arkansas en los Estados Unidos. El vals que llegó de Austria y se propagó entre la sociedad mexicana de la época adquiriendo una identidad propia en este país. El danzón, el son cubano y el pasodoble se incorporaron rápidamente al baile popular de los mexicanos, las orquestas y bandas de vientos acompañan el paso de estos bailes.

Fuente visitada. Wikipedia.

jueves, 20 de junio de 2013

LAS GUITARRAS DE PARACHO


¿Por qué su fama a trascendido fronteras? Te preguntarás... al igual que yo. Al llegar me dispuse a encontrar la respuesta. ¿Cómo es que podría convencer a alguien de comprar una guitarra de aquí y no una hecha en China que cuesta mucho menos? Encontré, después de mucho preguntar, que las importadas de China −incluso varias de Paracho− no pueden ser usadas para aprender, porque no se pueden afinar correctamente. La más económica de las guitarras finas que se fabrica en Paracho es la de caobilla, con tapa de pinabete y brazo de granadillo (1,000 pesos según el fabricante). Una de las tantas diferencias entre éstas y las chinas, por ejemplo, son precisamente las maderas con las que se arman.

 Hay dos tipos de guitarras finas de Paracho: la de cedro y la de paloescrito, ambas con tapa de pinabete. La de cedro da un tono agudo y la de paloescrito, el grave y permite una mayor claridad, sobre todo en los bajos de la música de concierto.

 El cedro mexicano es único en el mundo y en cualquier parte se distingue cuando un mariachi está usando una guitarra de cedro fabricada en Paracho.

En el caso de la música clásica, la mejor opción es la guitarra de paloescrito, reforzada, con doble filete, es decir con doble refuerzo en los bordes, y de preferencia con maquinaria dorada (2,000 a 3,500 pesos). Me gustó mucho que me dieran el siguiente consejo: “Una guitarra fina, con tapa de pinabete, jamás se pinta, solo se barniza”.

 Con todo esta información sobre la materia prima y sus secretos, quise saber quién las hace. En la actualidad y con todo el rigor de la palabra, existen en Paracho diez grandes maestros y cerca de 150 constructores: 46 de guitarras de concierto, 57 de estudio y 30 de popular.

Aquí también se come rico-
Las tradiciones culinarias en este pueblo de artesanos ofrecen al turismo cultural grandes sorpresas, degustar el atapakua es una experiencia a los sentidos que no se debe perder ningún mortal. Es un guisado de origen prehispánico que pasó a nuestros días favorablemente; con tomatillo se hace un caldo, la flor de calabaza y la carne de cerdo frita hacen el resto. Las famosas corundas no se quedan atrás, rellenas de rajas o flor de calabaza. Lugar de fomento y continuidad cultural.

Para tener una idea de cómo se vive en Paracho artísticamente, quedan de muestra las convocatorias anuales: Concurso Estatal del Juguete Popular Mexicano, este se hace a través de la Casa de las Artesanías del Estado en coordinación con el Ayuntamiento de Paracho y el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías; el Concurso Nacional de Constructores de Guitarra, bajo los mismos coordinadores. El Concurso Tradicional de Danzas Regionales y el Concurso Tradicional de Bandas, dentro de la Feria Internacional de la Guitarra que los auspicia. Estos eventos se celebran en la primera quincena de agosto.

 Por: Alcibíades Zaldívar

 Fuente visitada. mexicodesconocido.com.

miércoles, 12 de junio de 2013

LA CUEVA DE LA OLLA

Es un sitio arqueológico ubicado en el interior de un abrigo natural que forma parte de un conjunto de sitios semejantes, dentro del Valle de las Cuevas. La Cueva de la Olla recibió este nombre porque cuenta con una estructura redondeada que se encuentra al frente de las demás construcciones. Se trata de un granero de grandes dimensiones, cuya forma recuerda a la de una gran vasija. Cabe señalar que graneros semejantes fueron localizados en sitios dispersos en cuevas de la Sierra Madre Occidental. Una de las particularidades del Valle de las Cuevas es la presencia de un sitio donde se ha detectado una secuencia de ocupación muy larga. Ahí habitaron grupos humanos que utilizaban un ancestro del maíz que se remonta aproximadamente a 5500 a.C.

Mucho más tarde algunos grupos humanos que vivían fundamentalmente de la recolección de plantas silvestres entraron a la región desde el norte, siguiendo la Sierra Madre Occidental; utilizaron los vegetales, aprovecharon las especies animales menores, como los guajolotes; ocuparon la sierra y gradualmente se dispersaron a lo largo de los ríos, dando lugar a la llamada cultura de Paquimé o de Casas Grandes, cuyos primeros pobladores fueron recolectores en proceso de sedentarización. La Cueva de la Olla corresponde a una fase de ocupación anterior llamada Perros Bravos (950 a 1060 d.C.). En el área se han encontrado vestigios de la cultura mogollín, restos de cerámica de tipo sencillo y otros materiales de tipo suntuario, más escasos, propios de la cultura de Paquimé. Los constructores del sitio debieron ser aldeanos que además de aprovechar intensamente el medio ambiente, como puede verse en los vestigios localizados en los recintos, cultivaron el maíz, calabaza y frijol, para ello establecieron un sistema de aprovechamiento comunal. Debido a la necesidad de almacenar alimentos para la época de invierno edificaron el enorme granero que todavía puede verse en pie, aunque muy deteriorado.

El grupo que habitó en la Cueva de la Olla debió estar formado al menos por 30 individuos que se organizaron para trabajar en las áreas más planas de la región, propias para el cultivo; dispusieron de agua corriente todo el año gracias al arroyo cercano y acumulando su producción en el granero, para proveerse durante por lo menos 170 días. Además consumieron productos silvestres como bellotas y palmas.

Fuente visitada.
visitingmexico.com.
WIKIPEDIA.